Al menos ocho muertos deja tiroteo en Sao Paulo

Dario Oliveira - Agencia Anadolu

Al menos ocho muertos deja tiroteo en Sao Paulo

13 de marzo del 2019

Un tiroteo en una escuela del municipio brasileño de Suzano, en la región metropolitana de Sao Paulo, dejó diez personas muertas. Los responsables del ataque habrían sido dos adolescentes encapuchados que posteriormente se suicidaron.

Entre las víctimas hay cinco niños, un trabajador del colegio y dos adolescentes que presuntamente fueron los atacantes. Según los primeros reportes, los dos jóvenes entraron a la escuela Professor Raúl Brasil y abrieron fuego contra estudiantes y empleados. Luego se suicidaron.

El gobernador de Sao Paulo, João Doria, decretó tres días de duelo en el estado brasileño luego del tiroteo en la escuela Raúl Brasil, del municipio de Suzano, que deja hasta el momento diez personas muertas.

Según informó la Policía Militar, dos jóvenes armados y encapuchados entraron a la escuela y abrieron fuego contra los estudiantes y luego se suicidaron. Los chicos fueron identificados como Guilherme Taucci Monteiro, de 17 años, y Luiz Henrique de Castro, de 25, según el diario local O Globo.

Tras el hecho, murieron cinco alumnos y un trabajador del colegio. También dos personas más fallecieron mientras eran trasladadas al hospital. Una de ellas resultó herida cuando pasaba por la calle en el momento de los disparos. Otras 17 personas resultaron heridas.

El comandante general de la Policía Militar, Marcelo Salles, informó que los dos responsables del tiroteo usaron un revólver calibre 38. Además, portaban bombas molotov, hachas, un arco y flechas.

Así mismo, reportó que hay artefactos explosivos dentro del colegio, por lo que es fundamental el aislamiento del área, y detalló que el ataque ocurrió en la hora del recreo, sobre las 9:00 a.m. A esta las autoridades verifican esos artefactos.

De acuerdo con los policías, los tiradores atacaron inicialmente un lavado de autos que estaba al lado del colegio y luego entraron a la escuela. Esta masacre tiene lugar dos meses después de que el ultraderechista presidente Jair Bolsonaro firmara un decreto que facilita el registro, posesión y venta de armas de fuego y municiones en el país.