“No pueden ser mandaderos de las Farc”

Foto: Gobernación de Antioquia

“No pueden ser mandaderos de las Farc”

10 de Marzo del 2017

Tras anunciar que la Gobernación de Antioquia suspenderá las visitas a las cinco zonas veredales de normalización en donde se encuentran 948 guerrilleros de las Farc, que estaban planeadas para el 9, 10 y 11 de marzo, Luis Pérez Gutiérrez manifestó que en el territorio antioqueño “no hay lugar vedado” y que no dejaran entrar a la comitiva encabezada por la Secretaría de Gobierno, un delegado de la Procuraduría, de la Alta Consejería para la Paz y la Comisión Tripartita, al campamento de Llanogrande, en Dabeiba, “es una afrenta a la institucionalidad y al proceso de paz”.

Visiblemente molesto por lo ocurrido, Pérez Gutiérrez le pidió al Presidente de la República que le informe hasta cuándo estarán los miembros de la guerrilla en los municipios de Antioquia para “ir a poner allá una bandera de Antioquia y una de Colombia […], retomar el orden y la disciplina en un lugar que hoy pareciera ser tierra de nadie”.

El gobernador se refirió en términos fuertes al trabajo de verificación que realiza la ONU: “que no se diera el ingreso demuestra que las Naciones Unidas no están verificando adecuadamente. Los delegados parecieran bisoños en la atención de un proceso de posconflicto, no saben las normas que se deben seguir”.

Una comisión de verificación no puede ser mandadera de las Farc. No puede decirle al Gobierno departamental que no puede ingresar, cuando ellos tenían en sus manos, desde hace ocho días, todos los permisos. Son ellos los que tienen que decir quién ingresa y quién no. No son las Farc los que en única instancia deciden”, manifestó el gobernante.

Pérez hizo un llamado para que los delegados estén mejor entrenados porque los calificó como “novatos”. “Me parece que deberían hacerles una preparación en procesos de posconflicto, para que sepan enfrentar este proceso de una forma seria”, opinó el mandatario regional.

El gobernador hizo énfasis en la necesidad de que el Gobierno, en Bogotá, conozca de primera mano lo que ocurre en las zonas de normalización y no desconozca las situaciones irregulares que se están presentando.

“He hecho todos los esfuerzos para mejorar el proceso, para ayudar, muy pocos en el Gobierno Nacional le han puesto tanto juicio y seriedad al proceso. Pero si lo que se quiere es que nos tapemos la boca, nos censuremos, no hagamos ninguna observación, eso va a llevar a toda la sociedad colombiana a la ley del monte”, dijo Pérez.

Para garantizar el éxito del proceso de paz con las Farc, Pérez Gutiérrez está convencido de que se debe respetar la institucionalidad. “Si nos dicen que la Gobernación no es bienvenida, es el primer maltrato a la autoridad. Es una expresión que todo el país debe rechazar”.

Gutiérrez denunció, además, que “lo que le informan al presidente no es cierto”.

“El posconflicto hay que sacarlo de una firma y llevarlo a las regiones, porque son los gobernantes los que enfrentan una dura realidad. Estas son situaciones que la Presidencia debe conocer para ajustar el proceso. Pareciera que en Bogotá son prisioneros del acuerdo, porque nada que ocurra: desórdenes, irrespeto a las autoridades, se aclara y se lleva a una mesa de conversación”, aseguró el mandatario.

Finalmente, el gobernador lamentó que en el día D + 100 todavía no haya identificación de los guerrilleros concentrados en las zonas de normalización y que tampoco se conozca qué armamento ingresaron a esos territorios.

“Estamos en más de la mitad del periodo de normalización y hasta el día de ayer, en Dabeiba, no se conoce quiénes están hospedados. Eso es una improvisación y falta de seriedad. Además, tampoco se conoce qué armas hay. […] La comisión de verificación debe saber qué es lo que va a verificar. No sé cómo guarda silencio si está verificando a 247 personas sin ningún tipo de identificación y no entiendo cómo no les piden (información) a los guerrilleros (sobre) cuál es el armamento que ingresaron”.

Para concluir, Pérez Gutiérrez pidió que no se pierda la institucionalidad en el proceso de paz: “Los ciudadanos y los que se están desmovilizando deben someterse a las normas democráticas de Colombia. Es peligroso que en 180 días los cinco lugares de normalización se conviertan en espacios cerrados, en donde la autoridad no pueda llegar, y los gobiernos regionales no tengamos acceso”.