Venezolanos refugiados podrían llegar a 5 millones

9 de marzo del 2019

OEA dice que esta cifra podía ser realidad al finalizar el 2019.

Número de refugiados venezolanos en aumento

El Grupo de Trabajo sobre migrantes y refugiados de Venezuela, creado por la Organización de los Estados Americanos (OEA), alertó este viernes que si continúa la actual crisis humanitaria en Venezuela, el número de desplazados podría pasar de los 3,4 millones actuales a más de cinco millones para final de este año y convertirse en la más grave a nivel mundial a fines de 2020.

El flujo equivale hoy a unas 5.000 personas por día o 200 por hora, detalla un informe preliminar presentado este viernes en la sede de la OEA en Washington. De seguir la actual tendencia, la situación podría agravarse sensiblemente, indicó David Smolansky, coordinador del Grupo de Trabajo.

En la presentación lo acompañaron, entre otros, el representante especial ante la OEA, Gustavo Tarre Briceño, y el embajador del gobierno interino de Juan Guaidó ante la Casa Blanca, Carlos Vecchio.

“Si la dictadura se mantiene y se profundiza la crisis humanitaria, para fines de 2019 podrían ser entre 5,4 millones y 5,7 millones los refugiados venezolanos”, dijo Smolansky. Una proyección para el año que viene elevaría esa cifra en 2020 a más de 7,5 millones de refugiados.

El responsable del informe preliminar, elaborado junto con un grupo de expertos sobre la base de documentos de agencias internacionales y visitas sobre el terreno, comparó la situación de los refugiados venezolanos con otras crisis migratorias de la actualidad, producidas por conflictos bélicos, como Siria, Afganistán o Sudán del Sur.

“Hoy los venezolanos somos la segunda población de refugiados del mundo, solo superados por Siria que está en guerra hace siete años”, dijo Smolansky. En 2020, podría ser la más grave del planeta y, en ese sentido, señaló que es fundamental que se les dé a los desplazados de Venezuela “el status de refugiados”.

El Grupo de Trabajo urgió además a la comunidad internacional a hacer un mayor aporte financiero para cubrir las necesidades que genera la crisis humanitaria, que exige esfuerzos en atención médica, alimentos e infraestructura. Smolansky dijo que se han recibido unos 160 millones de dólares a la fecha, “que si bien se agradecen, resultan insuficientes”.

Las donaciones para paliar la crisis de refugiados sirios ascienden a más de 30.000 millones de dólares, resalta el informe, y a casi 10.000 millones en el caso de Sudán del Sur. “El aporte a la situación de los migrantes venezolanos es bajo”, dijo el coordinador del equipo de trabajo. “La situación requiere un mayor aporte”, agregó.

La actual situación de los migrantes y refugiados venezolanos es, según el informe preliminar del Grupo de Trabajo, “una crisis sin precedentes en la región. El año 2018 culminó con al menos 3,4 millones de venezolanos, aproximadamente más del 10% de la población de Venezuela, que han huido a diferentes destinos en Latinoamérica y el Caribe”.

En cifras, la distribución de los refugiados venezolanos tiene a Colombia como principal destino, con 1,2 millones de personas. Le siguen Perú, con 700.000, Chile con 266.000, Ecuador con 250.000, 130.000 migraron a Argentina y otros 100.000 a Brasil.

En términos absolutos, sin embargo, las islas caribeñas de Curazao y Aruba son las que llevan el mayor peso, con el equivalente al 15 por ciento de la población en el primer caso y casi el 10 por ciento en el segundo, afirmó Smolansky.

La crisis de Venezuela, en necesidad de investigación

La OEA creó el Grupo de Trabajo sobre Migrantes y Refugiados de Venezuela en septiembre de 2018, cuando los efectos de la crisis humanitaria exigían ya una respuesta coordinada y urgente de parte de los países que habían recibido el mayor número de venezolanos, con Colombia en primer lugar.

Ese equipo, liderado por el dirigente anti chavista David Smolansky, tenía como uno de sus objetivos centrales redactar el informe que se conoció este viernes en forma preliminar y que tendrá su redacción final en las próximas semanas. Este documento incluye recomendaciones sobre las respuestas necesarias para afrontar la crisis de los migrantes, en las que se priorizara el respeto por sus derechos humanos.

Cuando este grupo fue creado por la OEA, las estimaciones de los organismos internacionales indicaban que cerca de dos millones de venezolanos habían abandonado su país durante los últimos tres años. Ese flujo de personas no se detuvo desde entonces sino que, por el contrario, creció junto con el deterioro progresivo de la situación económica en Venezuela.

Según el informe presentado este viernes, a la crisis económica se sumaron otros factores que agravaron el cuadro de situación, como “la violencia generalizada y un sistema represivo que resulta en masivas violaciones a los derechos humanos”.

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