Avanza el paro camionero

Avanza el paro camionero

15 de marzo del 2015

Los efectos del paro camionero cada vez son más notorios. Hasta ahora ha sido una protesta silenciosa a nivel mediático, en Bogotá no se ha sentido demasiado, pero su repercusión es indudable en las regiones.

El presidente Juan Manuel Santos dijo en El Espectador: “Quiero nuevamente invitar a quienes acordaron los términos que la ministra (de Transporte, Natalia Abello) mencionó. Ya hubo un acuerdo, respeten los acuerdos y creo que todos saldremos ganando si levantamos esta situación y le permitimos al país continuar con su tranquilidad. Ojalá esto se pueda”.

Por su parte, el Fiscal General, Eduardo Montealegre señaló: “La Fiscalía General y el Gobierno Nacional garantizan el derecho legítimo a la protesta social en la medida en que no se utilicen medios ilícitos o violentos que impidan el pleno goce de los derechos de la ciudadanía en general”.

El paro completa tres semanas. Aunque no ha tenido tanto impacto en los medios de comunicación, ha repercutido en la economía del país.

Se calcula que el paro camionero deja pérdidas de unos $5.000 millones diarios para los generadores de carga, quienes tienen problemas para operar en diferentes partes del país por cuenta de los altos costos de los fletes y los combustibles.

En diálogo con Dinero.com, Clarita María García Rúa, directora nacional de Defencarga, al volumen de esas pérdidas se le suman “$2.500 millones por los ataques a vehículos que aún siguen con sus labores, pues según la líder gremial, estos camiones que están en operación han sido pintados, pinchados y hasta les han quebrado los parabrisas”.

Datos suministrados por el gremio del transporte, la operación de transportadores se ha reducido en un 60% en todo el país.

“Los diálogos con el gobierno están rotos, nos están es mamando gallo, las peticiones se mantienen en los temas de fletes y todo lo que eso conlleva, el control a las multinacionales, la chatarrización y por su puesto el precio de los combustibles, sin embargo en el punto donde tenemos más diferencia casi que un muro es en el tema de fletes”, dijo en diálogo con Caracol Radio Alberto Arango, Presidente de la de la Asociación Colombiana de Transportadores, ACC en Quindío.

Paro camionero

Por su parte, el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, hizo un llamado a los transportadores de carga para que “que abandonen el paro y se sienten en la mesa de negociación” y pidió igualmente que cumplan el compromiso de no bloquear las vías.

“El Gobierno respeta las manifestaciones y los puntos de vista de los transportadores y estamos dispuestos a dialogar para tomar medidas que contribuyan a mejorar la situación económica de esta actividad tan importante para los colombianos”, dijo el Ministro.

Igualmente, resaltó la decisión del presidente Santos de hacer una disminución del precio de la gasolina “dejándola al mismo nivel de finales del año 2010, una medida que sin duda tiene un impacto positivo”, aseguró.

Pero mientras el gobierno y los camioneros negocian, el paro silencioso avanza. No solo las finanzas de los transportadores se están viendo afectadas, también las de los usuarios.

En Antioquia por ejemplo, los productos de la canasta han aumentado hasta en un 30%.

“La papa capira, por ejemplo, que el pasado 24 de febrero se cotizaba a 1.600 pesos el kilo en la Central Mayorista de Antioquia (CMA), alcanzó ayer valores de 2.200 pesos, un 37,5 por ciento más por efecto de la inmovilización de los transportadores”, dice el diario El Colombiano.

En Pereira el panorama es similar. Según Merardo González, administrador del Centro Minorista de Mercado, “algunos artículos han subido de precio, sobre todo los que vienen de otras ciudades”.

González explicó a La Tarde que aunque “diariamente ingresa el mismo número de camiones y las cantidades de alimentos que habitualmente ingresan, sin embargo, los fletes están más costosos”.

“Esa es la razón del alza de algunos productos; algunos conductores dicen que se están arriesgando y otros simplemente aprovechan que hay menos vehículos trabajando y cobran más”.

Por ejemplo el precio de la papa subió de $1100 a $1220 el kilo; la cebolla cabezona aumentó de $800 a $900 el kilo; la habichuela pasó de costar $1500 a $1870; mientras la arveja verde subió de $3000 a $3600 el kilo.

En el Valle del Cauca por su parte, empresas químicas están a punto de apagar sus plantas por falta de materias primas, escasez de algunos alimentos y alza en sus precios, demoras en las exportaciones y la entrega de mercancías, en especial autopartes, son algunos de los perjuicios que deja hasta ahora el paro camionero en ese municipio, según El País de Cali.

Aunque en Bogotá la situación aún no es crítica como en otras regiones del país, el paro camionero empieza a surtir efecto.

Gustavo Ladino, vocero de un grupo de comerciantes de Corabastos, la principal del país, señaló que por el paro algunos alimentos empiezan a escasear.

“Hay más de 500 carros estacionados porque se están uniendo al paro. Se empieza a ver ausencia de arveja, maracuyá, lulo y pitahaya”, señaló.

La posición del sector camionero es férrea e indican que el paro es indefinido.

“Luego de haber incumplido durante dos años el Ministerio de Transporte la reglamentación del Decreto 2228 en cuanto al respeto y reconocimiento en el pago mínimo de los costos operativos, hoy pretende imponer una operación amañada, expresó el vicepresidente de la ACC en Ipiales, Ancisar Coral.

El paro que se cayó fue el de los taxistas, que estaba programado para la primera hora de este lunes 16.

Según Hugo Ospina, dirigente gremial de los amarillos, en conversación con La W dijo: “La única toma en Bogotá será la de brindar un mejor servicio en la ciudad, estar impecables y no volver a preguntar: ¿para dónde va?”.

El gobierno y los taxistas instalarán una mesa permanente de trabajo que busca mejorar las condiciones de los conductores, regular la informalidad y prestar una mejor atención al usuario.

El acuerdo se da después de una convocatoria a paro, hecha en duros términos.

“Hagan mercado porque debemos estar preparados (…) los conductores de taxis y buses debemos abastecernos, recuerden que el objetivo militar es Bogotá, si no paramos  la ciudad no hacemos nada”.

Aunque parece el anuncio del inicio de una confrontación armada, en realidad es la forma como Fredy Contreras, quien asegura ser líder de los taxistas de Bogotá, pidió a sus compañeros prepararse para el ‘M-16’,  como fue bautizada la jornada de paro de taxistas que este lunes se realizará en la capital de la República. Lea también: Moviplus: la competencia legal de Uber

Luego de que los medios revelaran los audios en los que se evidenciaba la forma como un sector del taxismo prepara la jornada de paro, las autoridades de tránsito entraron en estado de alerta máxima y advirtieron que no permitirán bloqueos en las vías. También le puede interesar: Así opera Uber en la clandestinidad

“El Gobierno piensa que hablándonos bonito o invitándonos a un tinto vamos a estar conformes”, advirtió uno de los líderes de la protesta en la que le exigirán al gobierno apretar las tuercas contra Uber, la aplicación móvil que la misma Ministra de Transporte Natalia Abello calificó de “ilegal”.

“Si va a ofrecer un servicio de taxi debe estar habilitado para esa modalidad. No puede habilitarse para el servicio especial (para transporte escolar, empresarial o turístico) y pretender ofrecer un servicio individual tipo taxi”, ha dicho Abello en diferentes escenarios.

Paro taxitas

Hugo Ospina, vocero de los taxistas, ha pedido al gobierno y a los mismos usuarios del transporte público, “dejarlos competir con Uber”. Ospina, consciente de las quejas crecientes de los usuarios de taxis, indica que, “se han hecho mejoras para que el cliente se sienta a gusto. Hay carros nuevos y entre el mismo gremio se están denunciando a los taxistas que no presten un servicio adecuado”.

Uber se defiende. Luego de que Mintransporte declarara su servicio como ilegal, la empresa emitió un duro comunicado en el que califica la decisión del gobierno como una de las “más sesgadas y escandalosas de los últimos tiempos”.

Indican además que los usuarios, cada vez más conformes con el servicio de Uber y menos satisfechos con el servicio de los taxis, “serían privados de la alternativa que han elegido para moverse de forma segura y confiable por sus ciudades”.