Plazoleta del Chorro de Quevedo quedará como nueva

Plazoleta del Chorro de Quevedo quedará como nueva

4 de junio del 2017

Con una inversión de 600 millones de pesos, la Alcaldía Peñalosa avanza en la recuperación y renovación de la Plazoleta del Chorro de Quevedo, que hace parte del proyecto de recuperación integral del Centro Histórico de la ciudad.

Los nuevos mobiliarios, la transformación del piso, señalización, iluminación y las plantas, que se instalarán con la asesoría del Jardín Botánico de Bogotá, serán los protagonistas de la revitalización de este céntrico lugar.

“La plazoleta no tenía los materiales adecuados y estaba deteriorada. Así que desarrollamos un proyecto de renovación y actualización, que finalmente ejecutamos”, indicó Mauricio Uribe, director del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (Idpc).

El funcionamiento de la pila de agua -ubicada en el centro de este sitio- será una de las novedades con las que se encontrarán los ciudadanos, la cual había dejado de funcionar desde 1984, casi el mismo tiempo de su instalación.

“Restauramos la pila de agua, la arcada y la escultura del malabarista y se retiraron los elementos que impedían la circulación”, afirmó Miguel Ángel Villamizar, arquitecto del Idpc.

Por su parte, Uribe aclaró que al momento de la intervención, encontraron una superficie con graves problemas de accesibilidad y desniveles.

De ahí que desde este mes todas las personas, sin importar su condición de discapacidad, van a poder disfrutar del Chorro de Quevedo.

Con esta inversión, la Alcaldía Peñalosa espera que este lugar siga siendo un sitio de encuentro.

Chorro de Quevedo, más que historia es cultura

Según la historia fue en el año 1538, cuando Gonzalo Jiménez de Quesada fundó Bogotá en el Chorro de Quevedo, lo que convirtió este lugar en una insignia histórica de la ciudad, adornado por centros coloniales y ubicado en la calle 13 con carrera 2da, barrio La Candelaria.

“El Chorro recibe anualmente cientos de turistas, tanto extranjeros como colombianos, pues ante todo su atractivo es la relación que tiene de una ciudad moderna, con fuertes lazos de su pasado”, aseguran los habitantes del sector.

El Chorro de Quevedo era el lugar desde donde el Zipa (gobernante Muisca) observaba la sabana de Bogotá. Y en 1832 el padre Agustino Quevedo le instaló una fuente de agua que fue destruida en 1896 (lo que nosotros llamamos fuente, para los indígenas es chorro, de ahí el nombre de El Chorro de Quevedo).