Por crisis carcelaria suspenden órdenes de captura en Medellín

15 de junio del 2017

Por el paro del Inpec, la Fiscalía no podrá ejecutar órdenes de captura por homicidio, concierto para delinquir, entre otros delitos.

Por crisis carcelaria suspenden órdenes de captura en Medellín

Foto: Defensoría del Pueblo

Las estaciones de Policía en Medellín y el Búnker de la Fiscalía no pueden acoger un preso más y las cárceles de la ciudad no reciben más reclusos por las condiciones de hacinamiento y el paro del Inpec.

Tal situación llevó a la Fiscalía General de la Nación a pedir la intervención urgente del Gobierno para solucionar la crisis carcelaria que no solo se vive en la capital antioqueña sino en todo el departamento.

La noticia de la suspensión de las órdenes de captura en la ciudad fue anunciada por la Fiscalía en Twitter y reforzada por las autoridades locales.

El alcalde Federico Gutiérrez, también se manifestó por redes sociales. “Crisis carcelaria se agrava. Urgen soluciones. Situación en Fiscalía y Estaciones de Policía es crítica. No podemos parar lucha contra crimen”, dijo el mandatario.

Claudia Carrasquilla, directora Seccional de Fiscalías, informó que la crisis carcelaria se agravó por el paro de los guardias del Inpec y la institución no les ha brindado una solución.

La determinación, temporal, fue suspender todas las órdenes de captura por homicidio, concierto para delinquir, violencia intrafamiliar y delitos sexuales solicitadas por los fiscales, mientras se encuentra una respuesta.

El hacinamiento en las salas de paso, del Burker de la Fiscalía, llega al 200%, la capacidad es para 25 personas y hay 71.

“Ante la disposición del Inpec de no recibir los detenidos, suspendemos los procedimientos de Policía que se tiene por parte de la Fiscalía. No debe generar zozobra, porque las capturas en flagrancia no se suspenden, pero es necesaria una respuesta del Inpec”.

“Estamos cansados de rogarle al Inpec que nos reciba a las personas detenidas y no podemos sostener más esta situación y por eso hemos tomado esta decisión. Es una negligencia por parte del Instituto”, añadió Carrasquilla.

Más cárceles

En del departamento hay 19 cárceles en las que se atienden aproximadamente 13.890 reclusos, cuando la capacidad solo da para 8.118 personas. Es decir que hay una sobrepoblación de 5.772 prisioneros, lo que representa un hacinamiento de 71%, en promedio, pero hay centros que llegan hasta porcentajes del 300%, como sucede con la de Andes.

En Medellín hay dos. En el Pedregal la situación es crítica. Allí hay más de 2.3oo reclusos, cuando solo debería albergar 1.129. Su hacinamiento es del 110%.

Y en Bellavista, que desde hace pocos días cuanta con un patio nuevo que permitió desocupar el número 2 que se encontraba en condiciones pésimas de infraestructura, hay un 59% de sobrepoblación. Allí pasan sus condenas más de 3.8oo presos, 1.450 más de los que tiene capacidad para alojar.

Y la sobrepoblación de los comandos de Policía y al Búnker de la Físcalía, convertidos en centros permanentes de reclusión, es peor. Se estima que hay una población de 700 prisioneros.

Hasta ahora, el salvavidas planteado tanto por la Alcaldía de Medellín como por la Gobernación de Antioquia es habilitar un antiguo seminario en Yarumal como un centro de reclusión.

En días pasados, de acuerdo con el gobernador Luis Pérez, se acordó que el municipio pagará 50% y el departamento el otro 50% para que el Ministerio de Justicia ponga a funcionar el lugar, que podría recibir entre 1.000 y 2.000 reclusos.

Este lugar empezaría a operar en 2018. Además, hay otro proyecto para construir la cárcel de Uramita, que tomaría hasta 2021 para ser una realidad.

Este centro penitenciario podría albergar 2.500 prisioneros y tendrá un costo de 230.000 millones de pesos.

Aunque las nuevas cárceles ayudarán a resolver la crisis, no es la salida definitiva porque en el departamento de Antioquia se pueden capturar hasta 300 personas por semana y, a ese ritmo, no hay infraestructura que sea suficiente, dijo a kienyke.com Jaime Zapata, Defensor del Pueblo Medellín.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO