Roberto Prieto en el ojo de la Fiscalía

Roberto Prieto en el ojo de la Fiscalía

5 de enero del 2018

Roberto Prieto, exgerente de la campaña de Juan Manuel Santos en 2014, es investigado por tráfico de influencias en el contrato de la Ruta del Sol III a cargo de Yuma Concesionaria en 2010. La Fiscalía General de la Nación le imputará cargos por, entre otros delitos, enriquecimiento ilícito que podría tener una coima de más de 650 millones de pesos.

El ente tendría testimonios del caso Odebrecht como Eduardo Zambrano, quien hoy responde a las autoridades por malos manejos en la ejecución de la vía Ocaña Gamarra en la Ruta del Sol II, para llevar a cabo la investigación contra Prieto que en total deberá responder por cuatro delitos: enriquecimientos ilícito, tráfico de influencias, falsedad de documentos privados y celebración indebida de contratos.

¿Quién es Roberto Prieto?

José Roberto Prieto Uribe nació en 1967 en Manizales, en el seno de una de las familias más prestantes de Caldas. Su padre, Luis Prieto Ocampo, fue designado por Alfonso López Michelsen como alcalde de Bogotá, y trabajó de la mano con Luis Carlos Galán como su gerente de campaña. Su hermano Francisco Prieto Uribe reemplazó a Mario Aristizábal como gobernador de Caldas.

Realizó sus estudios de economía en la Universidad Externado, especialización en mercadeo en Eafit y un diplomado de alta gerencia en el Inalde de la Universidad de la Sabana. Inició su carrera trabajando en los medios de comunicación, administrando pautas regionales de emisoras, lo que lo puso en contacto con candidatos políticos como Ernesto Samper: debió responder en el marco del proceso 8000 por cerca de $600 millones en pautas de la campaña liberal.

Como administrador publicitario resultó involucrado en una polémica judicial que llegó hasta la Corte Suprema de Justicia: dos empleados de la empresa Radiodifusores Unidos demandaron a Roberto Prieto por despido ilegal, y ganaron en 2003 cerca de 1000 millones de pesos de indemnización. Prieto, como representante legal, liquidó Radiodifusores Unidos pocos días después de perder el caso en el alto tribunal y transfirió todo su personal a otra empresa, por lo que debió responder por el delito de fraude procesal.