Porsche no es culpable por la muerte de Paul Walker: juez

Porsche no es culpable por la muerte de Paul Walker: juez

5 de abril del 2016

Según informo el canal TMZ, el juez del distrito de Los Ángeles, Philip S. Gutierrez, determinó que Porsche (empresa de automóviles deportivos) no fue el responsable por la muerte del actor Paul Walker y su amigo Roger Rodas ocurrida en el 2013.

Debido a la falta de pruebas el juez rechazó todas las acusaciones que se hicieron en una demanda presentada por Kristine Rodas, esposa de Rodas, en la que se alegaba que el vehículo no estaba diseñado para recibir un impacto lateral, no contaba con una jaula para choques, presentó una falla en la suspensión y un defecto de diseño en el depósito de gasolina que provocó el incendio.

De acuerdo con E! News la empresa de automóviles expresó que no se harán responsables por la acusación, ni por indemnizaciones a las familias, porque que no hay pruebas sobre errores en la fabricación del carro.

Porsche también manifestó que el accidente y todos los daños y perjuicios fueron culpa del actor y no de la compañía, ya que Walker no debió permitir la conducción a tan alta velocidad del coche, conociendo el mal estado en el que se encontraba por falta de mantenimiento.

En el informe de la demanda, Kristine Rodas anotó que el Porsche Carrera GT en el que se transportaban ambos hombres iba a 88 kilómetros por hora. Sin embargo, el Departamento del Sheriff de los Ángeles y la Patrulla de Caminos de California manifestaron en el informe oficial que la causa del accidente fue por la alta velocidad, entre 128 y 150 kilómetros por hora, a la que conducía Roger Rodas.

Frente a las declaraciones de la compañía, un representante de Meadow Walker, hija del actor, expresó a TMZ que:  “Es muy lamentable que Porsche esté tratando de desviar sus responsabilidades culpando a la víctima por su propia muerte. Contrariamente a las afirmaciones de Porsche, los hechos son claros, Paul era el pasajero en un carro que no estaba diseñado para proteger a sus ocupantes, en un accidente en una carretera sola y seca en plena luz del día y a velocidades muy bajas a las capacidades del vehículo”.

Por otro lado, la hija de Paul Walker en el 2015 impuso una demanda contra la empresa automovilística por homicidio culposo en la que expresaba que la compañía sabía que el modelo Porsche Carrera GT tenía problemas de control y que los cinturones de seguridad por su diseño empujaron a Walker hacía atrás quebrando su pelvis y sus costillas, dejándolo inmóvil y atrapado en el asiento del pasajero en el que permaneció vivo por más de un minuto.