Víctimas de minas antipersonal reivindican sus derechos

9 de diciembre del 2019

Se entregó el Premio CaMIna.

Víctimas de minas antipersonal reivindican sus derechos

Tres organizaciones de la sociedad civil de diferentes regiones del país, fueron reconocidas por impulsar los derechos de víctimas de minas antipersonal por el Premio CaMina. Según Descontamina Colombia, el número de víctimas de minas antipersonal, de las cuales el 39% son civiles, y municiones sin explotar asciende a 11.789.

Este reconocimiento es otorgado por las Embajadas de Canadá y Bélgica, la Campaña Colombiana contra Minas y con apoyo de Reconciliación Colombia y Gran Tierra Energy. En su tercera edición, nueve organizaciones se postularon, el ganador recibió un premio de 15 millones de pesos para fortalecer su trabajo.

Álvaro Jiménez Millán, director de la Campaña Colombiana Contra Minas (CCCM) aseguró que las víctimas de las minas son los más débiles en la cadena de la sociedad colombiana, “son los que viven más lejos de las zonas urbanas, los centros de atención médica y diferentes dinámicas que el Estado y la sociedad han construido, por eso es que es tan importante hacerlos visibles y hacerlos voceros de sus propias angustias”, declaró.

Explicó que estas son algunas de las razones que animaron a los gobiernos de Canadá, Bélgica y a la CCCM para crear este reconocimiento. Indicó que lo más importante es que las regiones tengan voz y que con esto puedan tener  esa visibilidad que les permita acceder a derechos por parte de toda la sociedad.

Las organizaciones finalistas en 2019 fueron la Fundación Mambrú Internacional de Popayán (Cauca), la Asociación de Sobrevivientes de MAP, MSE y AEI de la Región Abades (Asov-Abades) de Samaniego (Nariño) y la Asociación Unidos por la Vida de Florencia (Caquetá).

Desafíos evidentes

Por su parte, la embajadora de Bélgica en Colombia, Jana Zikmundova reveló que solamente entre los meses de octubre y noviembre de este año, 19 personas han sido víctimas de minas antipersonal de naturaleza improvisada, según las cifras del Comité Internacional de la Cruz Roja.

También comentó cuáles son algunos de los desafíos en esta materia. La carencia de medios económicos para acceder a los procedimientos y tratamientos descritos por ley en la ruta de atención, la falta de diagnóstico adecuado en el ámbito psicosocial, no solo para la víctima, sino para sus familiares y la descentralización de la atención en rehabilitación física y fisioterapia, fueron algunos de los puntos mencionados.

Por esto, indicó que: “Es importante encontrar respuestas integrales, que estén también ligadas a las condiciones de seguridad y del desarrollo económico y social de las comunidades más apremiadas por el flagelo de las minas”.

Para esta ocasión, la Asociación de Sobrevivientes de la región Abades (Asov-Abades) ocupó el primer lugar. Christian Melo, representante de la organización, quien es una víctima de una mina antipersonal, perdió la visión a los 16 años por un accidente, declaró que “la prevención es fundamental para que no hayan más accidentes con estos artefactos explosivos”.

Christian explicó el trabajo que adelanta en la asociación: “En cada taller va una persona en condición de discapacidad a causa de una mina antipersonal y un sobreviviente que no tiene discapacidad para mirar las afectaciones que verdaderamente pueden hacer las minas antipersonal, y poder dejar una capacidad instalada y que esto sea verídico en cada uno de los territorios y poder construir desde la particularidad”.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO