La Procuraduría abrió dos nuevos procesos preliminares contra el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro Urrego, por presuntas regularidades.
El primer proceso tiene que ver con la presunta injerencia del concuñado de Petro, Carlos Alberto Gutiérrez, en contratos de Trasmilenio. Además de un supuesto pago de 2.000 millones de pesos en comisiones por la ampliación en tiempo de contratos de particulares.
El segundo tiene que ver con la presunta omisión por parte de Petro Urrego para vigilar la inversión de 6.000 millones de pesos que fueron invertidos en 25.000 luces de semáforo que estaban al parecer en mal estado.
El Ministerio Público busca establecer si existen méritos para iniciar un proceso formal por los hechos mencionados contra el mandatario capitalino.
