Reino Unido expulsa 23 diplomáticos rusos por exespía envenenado

14 de marzo del 2018

El Kremlin y el ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, insisten en que Rusia no tiene nada que ver con el caso.

Reino Unido expulsa 23 diplomáticos rusos por exespía envenenado

Se venció el plazo. Se acabó el tiempo y los rusos no contestaron a los fuertes cuestionamientos del Reino Unido, que los señala como los principales sospechosos del ataque con gas nervioso al exespía Serguéi Skripal y su hija.

Theresa May, la primera ministra británica, cumplió su palabra, y al término del ultimátum del lunes pasado, hoy anunció ante la Cámara de los Comunes las medidas que tomará su gobierno como represalia. Ha explicado que este ataque es considerado por su país como un acto despreciable y cobarde, y que todas las investigaciones señalan claramente como sospechosos a los rusos, quienes son los productores del Novichok, que además está prohibido desde la década de los 90 por la Convención de Armamento Químico, lo que compromete a Rusia como un país violador de los derechos humanos.

“Será la mayor expulsión en más de tres décadas y reflejará el hecho de que no es la primera vez que el Estado ruso ha actuado contra nuestro país”, declaró May en el discurso ante la Cámara de los Comunes. Acusó a Rusia de haberse comportado de manera indiferente y con “completo desdén” a pesar de lo grave del incidente.

Los diplomáticos tienen una semana para abandonar el país, y son echados porque son considerados “agentes de inteligencia no declarados”. Después de reunir a su Consejo de Seguridad Nacional, la primera ministra concluyó que el ataque contra Skripal si no fue una acción intencional de Rusia, entonces fue la pérdida de control de un producto peligrosa de fabricación militar rusa. Ambas causales son graves.

May canceló también todos los encuentros políticos de alto nivel entre los dos países y para rematar anunció que ningún miembro del Gobierno británico ni de la familia real asistirá al Mundial de Fútbol que será celebrado este año en junio y julio en Rusia. “Después de esta terrible acción contra nuestro país, la relación no puede ser la misma”, declaró.

La jefa del Gobierno británico ha dicho que tiene el apoyo de sus aliados y agradeció las posiciones expresadas en los últimos días por la Unión Europea y la OTAN.

Por su parte, el Estado ruso ha reaccionado. La embajada de Rusia en Londres presentó una respuesta a las acciones de Theresa May, a través de un comunicado publicado en su página web.

El embajador ruso en Londres, Alexander Yakovenko, fue informado personalmente de las medidas que inmediatamente fueron tachadas de “inaceptables” y ha asegurado que se trata de una “provocación muy grave” que “no tiene nada que ver con lo ocurrido en Salisbury”.

Yakovenko adelantó que Moscú realizará similares medidas y también expulsará diplomáticos británicos.

El Kremlin y el ministro de Exteriores, Sergei Lavrov, insisten en que Rusia no tiene nada que ver con el caso.

Skripal fue encontrado inconsciente en una banca de un centro comercial en Salisbury, junto a su hija. Todavía están hospitalizados, al igual que el agente de policía Nick Bailey, quien fue la primera persona en acercarse a auxiliar a las víctimas.

Skripal, exmilitar ruso, fue condenado en 2006 a 13 años de prisión por alta traición por haber colaborado durante años con los servicios de espionaje británicos MI6. En 2010 fue uno de los cuatro convictos perdonados y trasladados al Reino Unido, en un intercambio de espías con agentes estadounidenses. Fue exiliado en Reino Unido, donde vive desde entonces.

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