Renunció el defensor del pueblo, Jorge Armando Otálora

Renunció el defensor del pueblo, Jorge Armando Otálora

27 de Enero del 2016

Todo el mundo esperaba que el defensor del pueblo, Jorge Armando Otálora, renunciara este miércoles en la mañana. Incluso, la jefatura de prensa de la Defensoría, convocó a una rueda de prensa en la que se suponía se haría el anuncio que para muchos, estaba en mora de hacerse.

Sin embargo, la rueda de prensa se canceló y se conoció, para sorpresa de todos, que Otálora pidió la renuncia al vicedefensor, Esiquio Manuel Sánchez, luego de una tensa reunión.

En un escueto comunicado, la Defensoría explicó que “en el marco de ajustes institucionales que son definidos este miércoles por el señor Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, el funcionario del Ministerio Público le solicitó la renuncia al Vicedefensor, Esiquio Manuel Sánchez Herrera“.

Sin embargo, otra cosa dijo Sánchez quien indicó que renunció de manera voluntaria.  “No, yo renuncié libremente. Como amigo personal del defensor Otálora creo que cumplimos en la defensa de los derechos humanos. Me queda la conciencia tranquila de saber que he hecho las cosas bien”, indicó.

Después de ese episodio, la situación en las instalaciones de la Defensoría del Pueblo estuvieron tensas. Corrieron as horas y Otálora no presentó su renuncia.

Sin embargo, pasadas las diez de la noche y cuando se pensaba que seguiría aferrado e puesto, Jorge Armando Otálora anunció su decisión en una hora poco habitual, con las cámaras apagadas y en absoluto silencio. ¿Lo hizo a esa hora para no generar tanto ruido? No lo logró.

Tres días después de que estallara el escándalo sexual revelado por el columnista de la revista Semana, Daniel Coronell, Jorge Armando Otálora renunció a su cargo como Defensor del Pueblo.

En poco tiempo Otálora se quedó sin ningún respaldo. Además de la presión de la opinión pública para que Otálora renunciara al cargo, se sumó la petición de Horacio Serpa, jefe natural del partido Liberal (al cual pertenece Otálora) para que abandonara el puesto. Lea también: Otálora muesta chats privados con Astrid Helena Cristancho

La renuncia de Luis Manuel Castro Novoa, Defensor Delegado de Asuntos Constitucionales y Legales de la Defensoría del Pueblo, y uno de los hombres más cercanos a Otálora, fue otro de los elementos clave para que se concretara la salida del jefe de la Defensoría del Pueblo.

En su carta de renuncia, Novoa señaló que se iba de la Defensoría precisamente por la negativa de su antiguo jefe para abandonar el cargo.

Novoa señala que la decisión de Otálora de aferrarse al cargo afecta la gestión de la Defensoría. “Especialmente, su legitimidad para asumir la defensa de los derechos de las mujeres; renuncio porque dado el contenido de las acusaciones en su contra, ética y políticamente, en mi criterio, usted podría renunciar, sin que ello necesariamente suponga una aceptación de responsabilidad penal o disciplinaria frente a los señalamientos en su contra”.

Si Otálora no renunciaba este miércoles, organizaciones que trabajan por los derechos de la mujer advirieron que realizarían plantones frente a la Defensoría del Pueblo para presionar su salida.

Las frases que marcaron el escándalo Otálora.

“Iniciamos una relación con la Doctora Cristancho desde Octubre de 2013, una relación libre, de mutuo acuerdo, relación que duró más de un año con quien compartí momentos muy lindo de mi vida”

“Ella (Astrid Cristancho )fue el soporte que requiere uno como director de una institución. Esa fue la vivencia con ella”,

“Su finalidad no era otro que tumbar al Defensor de Pueblo”, dijo en su momento el ahora exdefensor del pueblo, Jorge Armando Otáora.

“Si de algo soy culpable fue de haberme enamorado de una mujer con la cual compartir momentos lindos de mi vida”

“Sé que mi silencio ha hecho daño y ha permitido que saquen conclusiones que no son”.

“El sueño de mis anhelos de familia era ser padre de familia y ella lo sabía”.

“Admito que esa relación no corresponde y si esa es una gran equivocación ofrezco la excusas, pero uno no escoge de quien enamorarse”.

“Quienes me conocen saben que tengo un carácter fuerte. Pero no acoso laboralmente”.

“En el mes de octubre, menos de un mes antes de presentar su renuncia, ella me estaba exigiendo que la nombrara en otro cargo y que se quería ir seis meses en comisión a Ginebra (Suiza)”

“No está bien que haya tenido relaciones amorosas y he ofrecido excusas por eso, pero mucho me temo que no seré ni el primero ni el último hombre que se haya enamorado de una persona con la que trabaja. Lamentablemente uno no escoge de quién enamorarse”.

“Considero que la intimidad de las personas, aun siendo funcionarios públicos, está cobijada por la Constitución y la ley”.