Residuos de uva colombiana tienen un alto potencial antioxidante

Residuos de uva colombiana tienen un alto potencial antioxidante

7 de Junio del 2015

Los escobajos, estructuras que quedan del racimo tras quitarles las uvas, presentan altos niveles de sustancias que serían beneficiosas para la salud humana.

Se trata de compuestos antioxidantes y fenólicos, que previenen o retardan la oxidación celular para evitar la degeneración o envejecimiento de estas.

Este fue uno de los resultados más destacados de la tesis de Maestría en Ingeniería Química, titulada: “Evaluación del potencial bioenergético y bioactivo de residuos generados en la producción y transformación de la uva”, de Ángela Viviana Ruales Salcedo, ingeniera agroindustrial de la U.N. Sede Palmira.

Ella se enfocó en la producción de pulpa de uva en la que se generan tres residuos: las semillas, los hollejos (la piel o cáscara), los escobajos y los sarmientos o ramas de la planta. Esta fruta se cosecha dos veces al año y es podada, generando desperdicios que son incinerados.

“Quise evaluar qué estaba pasando con esos residuos en Colombia donde las condiciones de cultivo son diferentes a otros países, y en donde ya se ha evaluado que estos sobrantes son viables para obtener sustancias beneficiosas”, comentó la investigadora, quien hace parte del Grupo de Investigación en Aprovechamiento de Residuos (GIAR) de la Universidad Nacional Sede Manizales.

El proceso se llevó a cabo en el Valle del Cauca, departamento en el que, según cifras de 2012 del Ministerio de Agricultura, se produjeron 22 mil de las 25 mil toneladas de la producción nacional.

En las pequeñas y grandes empresas de uva de La Unión, Ginebra, Guacarí y Buga, la investigadora preguntó qué hacían con los residuos y obtuvo muestras para el proyecto. Luego desarrolló el análisis de la parte bioactiva (compuestos que promueven la salud) en el Instituto de Biotecnología y Agroindustria de la U.N. Sede Manizales.

“Los resultados, en general, fueron muy similares a lo que se encuentra en la literatura de los países europeos, pero lo más destacable es que en los escobajos la actividad antioxidante y los compuestos fenólicos totales hallados son superiores a los que se reportan en Europa”, anotó la profesional.

En cuanto a la posible causa de estos hallazgos, la académica indicó que son determinantes las características físicas especiales de las tierras del Valle del Cauca.

“Estos compuestos fenólicos y antioxidantes en las plantas son un metabolito secundario, es decir, aquellos que se producen como defensa ante ataques microbianos, el clima, o cualquier agente que les pueda causar daño. Por eso quisimos evaluar qué está pasando aquí en nuestra tierra, por qué puede variar y por qué puede ser mayor o menor en un tipo de fenol, entre otros aspectos”, indicó.

El componente energético se trabajó en Cali y encontró que las semillas y los hollejos son los residuos que tienen más potencial para ser aprovechados en esta área, aunque lo ideal sería integrarlos todos en una mezcla y trabajar con ella.

Según la ingeniera agroindustrial, la empresa Vinos Casa Grajales, una de las más reconocidas del sector vinícola, se mostró interesada en la iniciativa, ya que tienen que pagar por deshacerse de esos residuos de manera adecuada.

Tras la sustentación de su tesis, la labor que queda pendiente es determinar qué tipos específicos de compuestos están presentes en estos residuos.

“Hace poco hubo un boom relacionado con un producto llamado resveratrol, que se constituiría como la cura para ciertas enfermedades. Este es un compuesto fenólico que puede estar incluido en los escobajos y sería muy interesante continuar la investigación en este tema para ver qué concentración hay y si es viable extraerlo, además de identificar qué otros compuestos de interés están presentes en el residuo”, concluyó.

Con información de la Agencia de Noticias de la UN