San Lorenzo está Más cerca de su mayor obsesión

San Lorenzo está Más cerca de su mayor obsesión

23 de julio del 2014

Es la obsesión de todo San Lorenzo, incluso del Papa Francisco. El equipo cuervo jamás consiguió el título continental, transformándose en la burla de los otros equipos argentinos por mucho tiempo. Ahora está más cerca que nunca. No solo porque llegó a semifinales y cuenta con la bendición del Papa, sino porque ganó el partido de ida ante Bolívar de La Paz y quedó cerca de la gran final.

Más de 50.000 almas en el estadio Nuevo Gasómetro de Buenos Aires le cumplieron la cita con la historia al ‘Ciclón’. Por su parte, Bolívar de la mano de Xabier Azkargorta, llegó a neutralizar el juego del cuadro argentino. Solo le duró seis minutos su estrategia intacta.

Por la pelota parada, el arma predilecta de los cuervos esta noche, Mauro Matos abrió la cuenta luego de una mala salida del arquero Quiñónez. El delantero conectó el centro de Romagnoli y aprovechó el mal cálculo del guardameta para poner el 1-0.

La ‘Academia’ paceña no se desesperó y continuó fiel a su libreto. La presión hizo que el juez colombiano José Buitrago marcara muchas faltas a favor del conjunto local y otra vez el ‘Ciclón’ cobró por ventanilla. Nuevamente Romagnoli levantó la pelota y esta vez fue Emanuel Más quien cabeceó solo en el área chica y venció por segunda ocasión en la noche a Quiñónez.

Por momentos fue un paseo gaucho y la mejor noticia para Bolívar fue el final del primer tiempo tan solo 2-0. Para el complemento el ‘Bigotón’ Azkargorta metió mano y puso a dos jugadores en la cancha. Entre ellos, la salida del colombiano Rodas y a la cancha el ecuatoriano Caicedo.

Sin embargo, poco y nada funcionaron los nuevos jugadores a causa de los errores de la defensa celeste. Mercier aprovechó un regalo boliviano y de derecha marcó el 3-0. No contento con eso, Julio Buffarini aceleró y con un golazo de media distancia luego de otra intercepción al conjunto visitante.

Faltaba la frutilla del postre y Más sabía como conseguirla. En otro tiro libre cerca del área de Quiñónez, el defensor izquierdo se elevó por los aires, cabeceó y la puso contra el ángulo siniestro del guardameta boliviano. Goleada abultada pero merecida de un equipo que encontró una tranquilidad insospechada antes del juego.

Con un equipo moribundo en frente, San Lorenzo dominó a placer los últimos minutos del juego y sabe que dio un gran paso rumbo a su primera final de la Copa Libertadores. Con un poquito de fe llegará a la tierra prometida y el Papa Francisco tiene de sobra.