Se cumple un año de la normalización de relaciones Cuba-EE.UU.

Se cumple un año de la normalización de relaciones Cuba-EE.UU.

17 de diciembre del 2015

Ante el primer aniversario del histórico anuncio de la normalización de relaciones con Cuba, el Gobierno de EE.UU. espera más acciones de parte del régimen cubano que puedan abrir el camino a una visita del presidente Barack Obama a la isla en 2016.

En opinión de Jeffrey DeLaurentis, encargado de negocios de la embajada de EE.UU. en La Habana, “se podría hacer más por la parte cubana para aprovechar las nuevas aperturas” anunciadas por el Gobierno de Obama en el último año para facilitar los viajes y el comercio entre los dos países.

“Así como nosotros estamos haciendo nuestra parte, urgimos al Gobierno cubano a hacer menos difícil para sus ciudadanos iniciar negocios, dedicarse al comercio y acceder a información en internet”, explicó DeLaurentis este martes en una conferencia telefónica con los periodistas.

En la misma línea, un alto funcionario del Departamento de Estado comentó bajo anonimato que las mejoras en la situación de los derechos humanos en Cuba siguen siendo la “principal prioridad” para EE.UU.

“Estamos esperando que ellos (el Gobierno cubano) den a sus ciudadanos más espacio para poder ejercer libremente sus derechos civiles y políticos”, agregó el alto funcionario.

Es el mismo mensaje que quiso lanzar el propio Obama en una entrevista con el portal Yahoo, divulgada el lunes y en la que declaró que está “muy interesado” en visitar Cuba, al precisar que tomará una decisión al respecto “en los próximos meses”.

“Si, de hecho, puedo decir con confianza que estamos viendo progresos en la libertad y posibilidades para los cubanos de a pie, me gustaría usar una visita como una forma de enfatizar ese progreso”, indicó el presidente.

Pero “si vamos hacia atrás, no hay motivos para que yo esté allí. No estoy interesado en validar el statu quo”, matizó Obama al especificar que espera poder viajar a Cuba antes de que concluya su mandato, en enero de 2017, si se dan las condiciones para “hablar con todo el mundo”, incluidos los disidentes de la isla.

El 17 de diciembre de 2014, Obama y su homólogo cubano, Raúl Castro, anunciaron el inicio de un proceso para normalizar las relaciones bilaterales que desembocó, en julio pasado, en la reapertura de las respectivas embajadas en La Habana y Washington tras más de medio siglo de enemistad.

La semana pasada, los dos países dieron un paso más hacia la normalización completa con el anuncio de un acuerdo para restablecer el servicio postal directo a través de un plan piloto de transporte de correo y paquetería.

También están en marcha las negociaciones para reanudar los vuelos comerciales directos entre los dos países y que, según el alto funcionario estadounidense, culminarán “muy, muy pronto” con un acuerdo que prevé cerrarse “antes de fin de año”.

De acuerdo con DeLaurentis, los viajes “autorizados” de ciudadanos estadounidenses a Cuba han aumentado en el último año más de un 50 por ciento.

Todo ello -la reapertura de embajadas, el restablecimiento del correo y el probable acuerdo sobre los vuelos– suma en el capítulo de los logros, pero quedan temas muy complejos por resolver como las compensaciones económicas mutuas, por los bienes nacionalizados a estadounidenses tras el triunfo de la Revolución y por los daños derivados del embargo económico que reclama la isla.

Además, mientras miles de cubanos están varados en Centroamérica en su intento de llegar a EE.UU., La Habana ha urgido a Washington a que ponga fin a su ley de “Ajuste Cubano”, vigente desde 1966 y que, junto con la medida de “pies secos/pies mojados”, permite quedarse en territorio estadounidense a los cubanos que pisan el país.

Pero el Gobierno de Obama, como repitió este martes el alto funcionario del Departamento de Estado, “no planea alterar” su política migratoria hacia Cuba y seguirá alentando a los cubanos a usar los caminos disponibles para emigrar de forma “legal” a EE.UU.

En cuanto al embargo, aunque Obama ha tomado medidas ejecutivas para flexibilizar los viajes y algunas transacciones comerciales, su levantamiento completo depende del Congreso de EE.UU., controlado hoy en su totalidad por los republicanos, que se oponen mayoritariamente a su eliminación.

En una carta difundida hoy, los senadores Patrick Leahy (demócrata) y Jeff Flake (republicano) piden a Obama más medidas ejecutivas para seguir ampliando los viajes y las exportaciones a Cuba, ya que consideran que es la “mejor estrategia” para “aumentar las posibilidades” de que el Congreso actúe sobre el embargo.

Por otro lado, legisladores republicanos y demócratas anunciaron hoy la creación de un grupo de trabajo bipartidista en la Cámara Baja para abordar los asuntos relativos al restablecimiento de las relaciones con Cuba.

*Con información de Agencia EFE