Sin rastro de la monja colombiana secuestrada en Malí

Foto: Archivo particular

Sin rastro de la monja colombiana secuestrada en Malí

10 de Marzo del 2017

Continúan las labores de búsqueda de la monja colombiana Gloria Cecilia Narváez, secuestrada desde el pasado 8 de febrero en Malí (África), cuando la Orden de las Hermanas Franciscanas reportó que cuatro hombres de tez negra, armados y vestidos de civil se la llevaron tras manifestar que eran yihadistas.

La comunidad religiosa y las autoridades tienen las alertas encendidas, ha pasado un mes desde el plagio y hasta el momento no cuentan con pistas sobre su paradero.

De ahí que la Cancillería asegurara en las últimas horas que está coordinando los trabajos de búsqueda de la monja colombiana de forma articulada con el Ejército, la Policía Nacional y el Gobierno del país africano.

Al tiempo, la entidad difundió una notificación amarilla con el respaldo de la Oficina Central Nacional de Interpol para Colombia, que “tiene por objeto localizar a una persona desaparecida o descubrir la identidad de una persona incapaz de identificarse a sí misma. Embajadas de países amigos en Malí ofrecieron su apoyo, así como el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Cruz Roja de ese país, que han manifestado su plena disposición para trabajar en este caso”, indicó el Ministerio de Relaciones Exteriores.

De igual forma, anunció el envío de dos uniformados de Antisecuestro y Antiextorsiones de la Policía Nacional para acompañar el trabajo del personal del Consulado de Colombia en Acra, Ghana.

Así ocurrió el secuestro de la monja colombiana

La religiosa enseñaba a leer, escribir y coser a casi 400 mujeres en una parroquia de la aldea de Karangasso hasta febrero pasado, cuando hombres con pistolas y machetes irrumpieron en el sitio y reclamaron por una caja fuerte.

“Ella se sentó y suplicó que no nos hicieran nada, que teníamos niños huérfanos al cuidado, que éramos misioneros, que no éramos europeas sino colombianas, que no teníamos dinero. Fue entonces cuando nos dijeron que eran yihadistas, aunque según nos dicen del obispado de momento nadie ha reivindicado el secuestro”, recordó la Hermana Clara Natalia Vera, otra de las religiosas colombianas en África.

“Es una mujer muy entregada, una educadora que sabe ver cuáles son las necesidades de las personas”.

De acuerdo con las religiosas, la monja colombiana salió con su pasaporte y en una ambulancia que pertenecía a la comunidad. Luego del plagio, las mujeres recibieron asistencia consular y por órdenes de su obispo fueron trasladadas a otra región.

Para la superiora Noemí Quesada, Gloria Cecilia “es una mujer muy entregada, una educadora que sabe ver cuáles son las necesidades de las personas”.

La Cancillería finalmente precisó que seguirá prestando atención tanto a la familia como a las compañeras de la religiosa.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores continúa realizando seguimiento permanente al caso con las autoridades competentes y sigue brindando apoyo y acompañamiento tanto a los familiares como a la Orden de las Hermanas Franciscanas, buscando que se dé una pronta liberación de Sor Gloria Cecilia Narváez Argoty”.

Malí se enfrenta a grupos yihadistas vinculados con Al Qaeda, que en 2012 aprovecharon la retirada del ejército frente a los rebeldes. A pesar de la intervención de Francia, todavía quedan muchas zonas bajo el control de los terroristas, sobre todo en las fronteras con Costa de Marfil y Burkina Faso.