Sismo de 4,8 por erupción en Sicilia

@JoseCarlosRguez

Sismo de 4,8 por erupción en Sicilia

26 de diciembre del 2018

Un terremoto de magnitud 4,8 en la escala de Richter sacudió en la madrugada de este 26 de diciembre la isla de Sicilia, al sur de Italia. El sismo, provocado por la erupción del volcán Etna, se registró en el extremo sureste de la isla, entre las localidades de Viagrande y Trecastagni.

Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) el movimiento telúrico dejó un saldo de 10 personas lesionadas y varias edificaciones de la localidad de Catania completamente destruidas.

Las autoridades de Protección Civil de Italia señalaron que el sismo se registró exactamente a las 3:19 a.m. y hace parte de una serie de más de 1.000 temblores, en su mayoría casi imperceptibles, todos relacionados con la erupción del volcán Etna que entró en actividad desde el lunes 24 de diciembre. Desde entonces, el cráter ha expulsado ceniza volcánica cubriendo las carreteras y viviendas más cercanas. Al sureste de la montaña se abrió una grieta por la que fluye lava.

Protección Civil informó que son 6 las localidades con mayor afectación tras los temblores, en las cuales se registra un derrumbe parcial de 15 casas: Zafferana Etnea, Acireale, Aci S.Antonio, Aci Catena, Aci Bonaccorsi y Santa Venerina. De igual manera, el sismo afectó la Iglesia de María Santísima del Carmelo, la Iglesia del Sagrado Corazón en Santa Venerina y se destruyó la estatua de San Emidio, considerado por la población local del pueblo de Pennisi como el protector de los terremotos.

“Etna sigue siendo un volcán peligroso y este país nuestro, infortunadamente, es frágil”, comentó el subsecretario del gobierno Vito Crimi y agregó que “no había víctimas mortales, tan solo 10 personas resultaron heridas, ninguna de gravedad, con pequeñas contusiones debido a la caída de objetos”.

El Etna, con 3.300 metros de altura, es el volcán con mayor actividad en Europa, con frecuentes erupciones, registradas desde hace más de 2.700 años. Su última fase eruptiva fue en la primavera de 2017 y la última gran erupción en el invierno de 2008/2009. A finales de marzo, un estudio publicado en la revista Bulletin of Volcanology reveló que el Etna se desliza lentamente hacia el mar Mediterráneo, a un ritmo constante de 14 milímetros por año.