Trabajo infantil en Colombia baja según Observatorio

Trabajo infantil en Colombia baja según Observatorio

10 de junio del 2017

Según el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario el trabajo infantil bajó del 9,1 al 7,8 en Colombia en el cuarto trimestre de 2016, sin embargo para el informe el flagelo continúa especialmente en zonas rurales.

Hay 869.000 menores de edad que se encuentran trabajando en la actualidad, en detrimento de su desarrollo personal, familiar y académico, agrega el comunicado del informe. Las zonas rurales son las que muestran el doble de las cifras con 13,6 por ciento.

El Observatorio indicó que se busca “la consolidación de la estrategia de eliminación del trabajo infantil”, sin embargo, aclara que se debe hacer de forma progresiva, a través de políticas públicas estratégicas.

Para la investigación “Los aspectos económicos y culturales siguen teniendo prevalencia, al estar ligados con la convicción según la cual el trabajo contribuye a la formación y les permite tener sus propios recursos y contribuir a los gatos familiares”.

En las zonas rurales indica el informe, los sectores en los que más  niños se encuentran laborando son agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca.

Trabajo infantil según la OIT

La conmemoración contra el trabajo infantil este año tiene como foco principal “la protección de los niños del trabajo en conflictos y catástrofes, que en Colombia demanda la atención de entre 14.000 y 17.000 menores que hacen parte de grupos al margen de la ley y sobre los que debe centrarse la estrategia de reintegración social”.

El estudio fue elaborado previo a este 12 de junio cuando se conmemora el Día Internacional contra el Trabajo Infantil. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sólo en los países en desarrollo, hay alrededor de 250 millones de niños de entre cinco y 14 años de edad que realizan algún tipo de actividad económica. También advierte que la falta de acceso o el limitado acceso a la educación de los niños debido a la realización de labores domésticas o préstamo de servicios a terceros, trunca el espacio de generación de capital humano que puede romper el círculo de la pobreza en el mundo.