Trump eliminará la política ambiental de Obama

Trump eliminará la política ambiental de Obama

28 de marzo del 2017

Este martes, el presidente de Estados Unidos firmará una orden ejecutiva con la que busca revertir las directrices que regulan las emisiones de carbono en Estados Unidos, con el fin de potenciar la producción energética y priorizar la generación de empleo.

Con este decreto, que se firmará en la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el jefe de Estado frenará la aplicación de las regulaciones climáticas y la política medioambiental, promovida por su antecesor, Barack Obama. De igual manera, la orden permitirá reescribir las directrices que buscaban reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera para redirigir las políticas de acuerdo con las prioridades de Trump.

Entre los cambios está anular seis de las medidas aprobadas por Obama para frenar al cambio climático. Quizá la más relevante será eliminar el Plan de Acción del Clima, que recortaba las emisiones de gases contaminantes por el sector carbonífero.

“La administración anterior devaluó a los trabajadores por sus políticas”, dijo un funcionario de la Casa Blanca, “estamos diciendo que podemos tanto proteger el medioambiente y como proporcionar trabajo a las personas”.

Además, la Casa Blanca argumentó que “en la medida en que la economía es fuerte, crece y tiene prosperidad, esa es la mejor manera de proteger el medioambiente”, e hizo referencia a países como India y China que no dedican esfuerzos a la protección del ambiente.

Sobre el cambio de directrices en el trato del sector carbón, la Casa Blanca declaró que “El presidente considera que gran parte de esa regulación (contra el carbón) no ayudó a la industria” y, como consecuencia, devaluó a los trabajadores. Asimismo, afirmó que el objetivo del decreto es “recuperar la independencia energética” y “no aplicar políticas que pongan en peligro la economía”.

De igual forma, Trump buscará que se realice una revisión al Plan de Energías Limpias, un programa que impuso sanciones y restricciones a las plantas energéticas y que generó fuertes reacciones por parte del partido republicano.

Scott Pruitt, jefe de la EPA, declaró que “ésta es una promesa que (Trump) está manteniendo ante el pueblo estadounidense y le dice que podemos poner nuevamente a la gente a trabajar”

Asimismo, argumentó que suprimir el plan de Energía Limpia de Obama contribuirá a devolver puestos de trabajo a la industria del carbón, una de las prioridades de esta administración. Pruitt es un escéptico del cambio climático e, incluso, ha afirmado que el dióxido de carbono no es el primer contribuidor del calentamiento global, al contrario de lo que los científicos han afirmado.

La orden ejecutiva también incluye la conmutación de varias moratorias en los permisos para explotaciones de carbón y un estudio que busca determinar si las restricciones a la contaminación, impuestas por Obama, son necesarias; lo que también implica que las agencias ya no deben considerar las consecuencias ambientales de sus medidas. Asímismo, eliminará los límites de la técnica del fracking y promoverá la explotación de gas y petroleo.

La Casa Blanca también instó a las agencias federales a “identificar todas las regulaciones, todas las reglas, todas las políticas… que obstaculicen y representen impedimentos para la independencia energética de Estados Unidos”

Esta decisión pone en peligro los compromisos adquiridos por Estados Unidos en el Acuerdo de París, ratificado por 195 países, y escenifica los temores de los ambientalistas cuando Trump fue elegido como presidente

“Estas acciones son un asalto a los valores estadounidenses y ponen en peligro la salud, la seguridad y la prosperidad de todos los estadounidenses”, dijo Tom Steyer, presidente de NexGen Climate, en un comunicado. “Trump está destruyendo deliberadamente programas que crean puestos de trabajo y garantías que protegen nuestro aire y agua, todo en aras de permitir que los contaminadores corporativos se beneficien a nuestra costa”.