‘Upskirting’, tecnología al servicio de delitos sexuales

21 de agosto del 2019

Su práctica llevó a un colombiano en Madrid directo a la cárcel. Trascendió que abusó de más de 500 mujeres.

‘Upskirting’, tecnología al servicio de delitos sexuales

Foto. Pxhere

El “Upskirting” es un delito cada vez más común alrededor del mundo. La práctica se repite en vagones de trenes, metros o buses de distintas ciudades; también en conciertos o donde haya multitudes y se ha extendido en los últimos años, gracias a la miniaturización de las cámaras. Es un tipo de abuso sexual, y abuso callejero, que en algún momento no fue considerado delito.

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Para algunos, los más escandaloso del fenómeno del “upskirting” es que todavía la ley sigue siendo bastante vaga para la determinación de penas. Inclusive, hay países donde no  puede considerarse una agresión sexual porque no implica contacto físico con la víctima.

“Upskirting”, es el término con el que se conoce a la tendencia de tomar fotos o videos de las partes íntimas de las mujeres, sin su consentimiento. Esta semana un colombiano, de 53 años, es noticia internacional, luego de haber sido capturado, in fraganti, en el Metro de Madrid tomando este tipo de fotos y  luego corroborarse que más de 500 mujeres habrían sido sus víctimas.

Según las investigaciones de la Policía local, el sujeto registró las partes íntimas de al menos 500 usuarias del transporte público; en ocasiones les grababa las caras.  Se trata de uno “los mayores depredadores de la intimidad de las mujeres”, expresó la Policía Nacional en una comunicación.

En Londres, el caso de Gina Martin, de 25 años, se hizo viral en 2017 y encendió las alarmas, a tal punto que se impulso una ley para sancionar la práctica. Entre los argumentos para no considerarlo un delito grave, en su oportunidad, destacó que la imagen no solía ser del todo gráfica, porque la mayoría de las veces la zona íntima aparecía cubierta y además no se identificaba el rostro -la identidad- de la persona que era objeto de la captura.

Desde abril de 2019, la acción se convirtió en un delito sexual en Inglaterra y Gales y será penado con hasta dos años de cárcel.

Sin embargo, desde hace más años, en Escocia sacar fotos en los autobuses o los trenes es entendido como acoso sexual y por lo tanto es ilegal. También En Nueva York, este tipo de abusos está contemplado y penado por la ley. Los hombres que lo cometen pueden recibir hasta cuatro años de cárcel.

Entre los agravantes, es que la mayoría de las veces, las imágenes son difundidas en portales de Internet, lo que se considera una doble violación de intimidad.

“Es una horrorosa invasión de la intimidad que degrada y angustia a las víctimas”, señaló Theresa May, en una oportunidad, refiriéndose a “upskirting”.

En Rusia, una estudiante de San Petersburgo se levantó la falda en varias estaciones de un sistema de transporte público como un llamado llamando a criminalizar el “upskirting” .

En Colombia, también han surgido iniciativas para luchar contra este tipo de acoso callejero.

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