Valle de Aburrá de nuevo en alerta naranja

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Valle de Aburrá de nuevo en alerta naranja

9 de Marzo del 2017

Una nueva alerta naranja por las malas condiciones del aire en el Valle de Aburrá obliga a los habitantes a tomar medidas preventivas durante este viernes 9 de marzo para que su salud no esté en riesgo. Es la quinta en ser declarada por el Área Metropolitana en dos semanas.

Por medio de un comunicado, la entidad que es autoridad ambiental de Medellín y los nueve municipios que son sus vecinos informó que tres de las cinco estaciones de PM 2.5 pertenecientes a la Red de Calidad del Aire mostraron niveles de contaminación que pueden afectar a niños y adolescentes, mujeres embarazadas, adultos mayores y personas que padezcan enfermedades respiratorias y cardíacas.

“Los índices de contaminación registrada en las estaciones de monitoreo de PM2.5 consideradas en el protocolo muestran una acumulación de contaminantes generalizada en el Valle de Aburrá. Esto se evidencia de manera clara en 3 de 5 estaciones de representación poblacional, resultado de la estabilidad atmosférica predominante desde el miércoles 9 de marzo, dada la baja radiación solar registrada, y la ausencia de ascenso forzado de aire en la noche del miércoles”, señala el documento.

Las recomendaciones, reiteran las autoridades, son usar transporte público, no realizar actividades al aire libre y compartir el carro.

Se debe recordar que, debido a estos episodios de contingencia atmosférica, el alcalde de Medellín Federico Gutiérrez le envió una carta al presidente de Ecopetrol para que la empresa mejore la calidad de los combustibles que distribuye en la capital antioqueña y, en general, en Colombia.

Según el mandatario local, como la principal fuente de contaminación son los vehículos, especialmente los de carga, de pasajeros, las motos y los particulares, es necesario que se pase de una gasolina de 300 partes por millón de azufre a 50 partes por millón, y un diésel de 50 partes por millón de azufre a 10 partes por millón.

Sin esta mejoría, considera Gutiérrez, es muy difícil logran una mejoría en la calidad del aire de la ciudad, que se ve empeorada por las condiciones atmosféricas y geográficas que impiden una adecuada dispersión de los contaminantes.

Por ahora, los municipios que conforman el Valle de Aburrá siguen en riesgo de tener que declarar una alerta roja, que amplía el Pico y Placa de cuatro a seis dígitos, o una alerta morada, que declara una emergencia ambiental, en la que se restringe el funcionamiento de los establecimientos educativos, se prohíbe la circulación de  vehículos particulares y motos de dos y cuatro tiempos, y se suspenden las obras públicas.

Este panorama aún es lejano pero, de acuerdo al protocolo para enfrentar episodios críticos de contaminación, puede llegar.