Medimás: venta compleja y enredada

27 de enero del 2019

El proceso se encuentra detenido por orden del Tribunal.

Medimás

La venta de Medimás EPS volvió a posponerse por la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que solicitó no continuar con el proceso mientras analiza la transacción. Con esto se suma otro capítulo a la compleja liquidación de la EPS SaludCoop.

Aunque los socios y liquidadores de SaludCoop afirman que Medimás EPS ya no pertenece a esa entidad. Lo cierto es que esta sí es parte de la liquidación y del proceso de normalización del servicio de salud para los afiliados de una de las aseguradoras más grandes del país y que cayó en desgracia.

El proceso inició cuando el imperio de Saludcoop EPS fue intervenido luego de que se evidenciaran malos manejos con dineros de la salud por parte de su entonces presidente Carlos Palacino, proceso que no terminó bien y dejó a la EPS insolvente y de paso a las empresas que le prestaban servicios como la IPS, las clínicas, los laboratorios, imágenes diagnosticas, Epsifarma y otros servicios más.

Ante esta situación la Superintendencia de Salud optó por liquidar la EPS y traspasar los afiliados a Cafesalud, otra EPS del antes poderoso grupo, como una medida de salvación para los usuarios y posteriormente ponerla en venta.

En 2017 la oferta de compra por la EPS SaludCoop y la IPS Esimed resultó favorecido Prestasalud, un consorcio conformado por 13 clínicas, hospitales y otras empresas médicas que pagó más de 1.2billones de pesos. Los nuevos propietarios conformaron dos sociedades, Prestnewco S.A.S que acogió a la primera para convertirla en Medimás y Prestmed que asumió la titularidad de Esimed.

Las nuevas empresas heredaron un grave déficit y problemas internos que a los pocos meses de sellar el negocio comenzaron a presentar problemas económicos y Prestnewco no tuvo como cumplir con el pago de las cuotas que debía cancelar durante cinco años, para financiar el valor de compra acordado con la liquidadora Angela María Echeverry.

El incumplimiento no fue solo con el pago de la deuda sino peor aún con los usuarios que reclamaban por el mal servicio, la falta de atención en todas las especialidades, retrasos en la consecución de citas medicas, cirugías y tratamientos.

La IPS Esimed corrió la misma suerte. No cumplió el contrato de arrendamiento de las clínicas a SaludCoop, no realizó las mejoras y tampoco asumió la compra de las clínicas, incumpliendo el contrato de compraventa y de arrendamiento que causó el cierre a mediados de septiembre de las 12 clínicas que había adquirido en distintas ciudades del país por lo que tuvo que restituirle los bienes a la liquidación de la EPS SaludCoop.

Un nuevo comprador

Ante la situación de iliquidez los socios anunciaron que podían presentar a un inversionista internacional para que inyectara capital a las compañías, pagara las deudas y continuara con la operación de las clínicas una nueva venta. Pero el tribunal de arbitramento les dijo que antes tenían que solucionar sus problemas financieros para poder realizar una nueva transacción de las acciones, que estaban dadas en prenda para garantizar el pago a Cafesalud.

KienyKe.com dialogó con la liquidadora de SaludCoop EPS, Angela María Echeverri quien dijo que en ese momento se presentaron cuatro inversionistas interesados en adquirir las clínicas de Esimed y la EPS Medimás, pero solo uno adelantó el proceso de compra hasta el punto de preparar, aún no presentar, una propuesta de compra. Esa compañía se llama Dynamic Business and Medical Solutions INC (DBMS). de origen estadounidense, y fue a la que el Tribunal pidió esperar una decisión de fondo para realizar la compra.

El Tribunal emitió esa orden porque la venta de Cafesalud a Medimás presentó las carencias en el servicio ya señaladas que llevaron a los usuarios a pedir incluso sus citas por medio de tutela, durante los primeros meses. Por eso se presentó una acción de grupo en ese proceso de enajenación por la violación de los derechos de los afiliados. “Hasta tanto no se tome una decisión en ese proceso, no se podrá adelantar la venta de Medimás”, dijo el Tribunal.

“A la hora de la verdad, ellos (DBMS) legalmente no habían presentado una oferta formal. Nosotros les solicitamos una información para estudiar la venta, había dicho que la presentaría en la última semana de enero, y definir el pago”, afirmó Echeverri.

Con el ojo encima de la venta

Ese proceso de venta tiene muchos opositores, ha sido cuestionado por el senador Jorge Enrique Robledo, uno de los autores de la acción de grupo, el procurador general Fernando Carrillo y la Contraloría General, los tres mantienen el ojo puesto sobre la venta de Medimás. Los órganos de control han pedido mayor información para evitar más caos en la atención de los usuarios en caso de que pase a manos de nuevos propietarios.

“La realidad económica de Medimas EPS, las cuantiosas deudas que tiene con su red hospitalaria, el hecho de que se encuentre en causal de liquidación pro pérdidas, las millonarias deudas que tiene con sus trabajadores y las millonarias multas que le han sido impuestas por el incumplimiento en la prestación del servicio, conducen a concluir que la única manera para que un inversionista obtenga rentabilidad de su inversión, es sobre la base de profundizar la violación sistemática de los derechos colectivos”, aseguraron los autores de la acción de grupo.

El Procurador General abrió investigación a los representantes legales y a seis integrantes de la junta directiva de la Medimás-EPS, por manejo irregular de los recursos de las salud, que presuntamente la EPS habría utilizado para pagos administrativos, honorarios y bonificaciones.

Comprador sin experiencia

Entre los cuestionamientos al grupo DBMS se encuentra que no ha acreditado la capacidad para manejar instituciones como una EPS, como garantía de ofrecer una solución a la fracasada entidad. “dicha sociedad (DBMS), deberá acreditar unas muy superiores condiciones de experiencia en gestión en salud y capacidad financiera que las acreditadas en su oportunidad por el consorcio Prestasalud”, afirmó la Procuraduría en el alegato ante el Tribunal.

Además, la única compañía de ese grupo en Colombia es una microempresa de software, con un millón de pesos de capital, que habría creado con la intención de abrir una sucursal en el país. Esa compañía fue reactivada en los últimos meses de 2018 para adelantar la compra de Medimás. Esto último, según el senador Jorge Enrique Robledo, podría provocar que el negocio se someta a las leyes internacionales y no a las colombianas y siembra la duda respecto a la capacidad financiera de la compradora.

Sobre la experiencia, la liquidadora le dijo a KienyKe.com que el trámite estaba en proceso y que ya se estaba trabajando en un cronograma para asegurar el pago a los trabajadores de las quincenas atrasadas y la reapertura de las clínicas, cuando sucedió la decisión del Tribunal, lo que ha dejado estancado el proceso. Desmintió que se haya alcanzado una carta vinculante, rumor que surgió de un error en uno de los comunicados de la empresa extranjera.

El grupo DBMS aseguró por medio de un comunicado que “se encuentra desarrollando, en conjunto con Prestnewco S.A.S, Prestmed S.A.S. (Propietarios de Medimás y Esimed) y Saludcoop EPS en liquidación, la debida diligencia que se presentará ante la Superintendencia Nacional de Salud, los entes de control y demás autoridades competentes, para la correspondiente solicitud de aprobación” de la compra de la entidad.

Respecto a la jurisdicción extranjera, la liquidadora desestimó la versiones del senador, “todo el que preste servicios de salud, sea extranjero o colombiano, es regido por las mismas normas colombianas, la Superintendecia de Salud tendrá competencia a todo el que opere en Colombia”, aseguró Echeverri, respecto a la posibilidad alertada por el senador, de que las autoridades pierdan competencia en el proceso.

Aunque el negocio está adelantado y DBMS ya ha expresado públicamente la firme intención de adquirir Esimed y Medimás, la liquidadora asegura que “todavía no ha pasado el filtro, porque no ha presentado la oferta formal”, que es cuando los socios van a negociar la venta y los órganos podrán estudiar los términos del proceso.

Por ahora habrá que esperar la decisión del Tribunal para conocer qué rumbo tomará una de las transacciones privadas más polémicas y cuestionadas de los últimos años, porque el negocio de acciones termina, en últimas, afectando la salud de más de cuatro millones de afiliados que necesitan una entidad estable para su atención.

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