Él era Víctor Barrio el torero que murió haciendo lo que más amaba

10 de julio del 2016

Inició muy viejo en el oficio, tenía 20 años, pero el toreo era su pasión.

Él era Víctor Barrio el torero que murió haciendo lo que más amaba

El torero español, Víctor Barrio, murió producto de una cornada de un toro este sábado. La perforación de su pulmón derecho fue una herida letal.

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Barrio nació un 29 de mayo de 1987 en Segovia. Desde sus primeros años su vida se ligaba a las corridas de toros, era su sueño, y aunque sus padres no querían que él optara por esta forma de vida debido al riesgo que podía tener, lo hizo.

Morir haciendo lo que se ama es la filosofía de muchos, Víctor no era alejado de esta idea, porque la fiesta de los toros lo motivaba, lo hacía sentir vivo y feliz.

Sus primeros pasos los dio en la Escuela Taurina de El Espinar, allí aprendía técnicas que comenzaría a aplicar el 5 de septiembre del 2007, cuando tuvo su primer paseillo en Segovia.

En 2009 cortó tres orejas a un encierro, algo que sus admiradores veían perplejos ante el talento del torero. Con 29 años, su vida le guardaba muchos triunfos, todas las plazas de España estaban a sus pies para que mostrará su jerarquía que lo ubicaba en el primer nivel. Sin embargo, la esperanza de su vida apagó de la forma más inesperada ante los ojos de cientos de personas.

Desde 1992 no sucedía una muerte producida por una cornada. Manolo Montoliú y Ramón Soto Vargas, fueron los caídos en Sevilla en ese momento.

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Que sus padres temieran por su vida, fue un mensaje que estuvo en su cabeza siempre, pero cuando la pasión es más grande que la razón, los miedos dejan de importar.

Víctor sonreía siempre que entraba a una plaza de toros, era su casa, ahí tuvo los años más felices de su corta vida. El toro Lorenzo, de 529 kilos, perforó su pulmón, en ese instante el torero cerró sus ojos, la cornada fue profunda, no se podía hacer nada. Su única inspiración fue ir a la fiesta de la plaza, de esa a la que asistió pero nunca más logró volver.

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