Tendero que atendió al joven afro linchado cuenta su versión

Tendero que atendió al joven afro linchado cuenta su versión

14 de marzo del 2019

Sorprendido se sintió Pablo López, uno de los trabajadores de un minimercado familiar en el barrio Campo Valdés, de Medellín, luego de ver en las noticias que Dairon Córdoba, un sujeto que había robado en su negocio unos días antes, era reconocido como víctima de discriminación.

El pasado viernes Pablo se encontraba trabajando en este negocio ubicado al nororiente de la ciudad cuando con su hermano, otro de los trabajadores del establecimiento, sospechó que un cliente, que había entrado preguntando por un refajo, se había metido mercancía en el bolsillo.

“Él vio que se estaba bajando la camisa, entonces miramos las cámaras. Se le dijo al muchacho que esperara un momentico, mientras él revisaba la cámara; entonces el joven, muy alterado, empezó a decir ’¿me vas a cobrar o no me vas a cobrar?’”. Según cuenta, tras la revisión de las cámaras de seguridad del local, Córdoba pagó con un billete de 5.000 pesos y cuando notaron que tenía una botella de cerveza en el bolsillo por la que no había pagado le preguntaron de dónde era.

Inmediatamente López sacó un bate que mantiene cerca al mostrador “pero no era para pegarle, ni mucho menos, sino como para amedrentarlo y si alguna cosa llamábamos a la Policía” y Córdoba emprendió la huída.

Los encargados del negocio salieron señalándolo de ladrón y, según contaron otros testigos de la agresión, a la hora en la que se presentó la escapada de Córdoba salían los estudiantes del colegio, algunos de los cuales, también se habrían sumado a la golpiza.

Mientras muchos golpeaban al personaje con cascos, palos y sus propios cuerpos otros tantos grabaron con sus celulares la situación en la que se ve a Córdoba muy aporreado, con su ropa rota y recibiendo agresiones de todas partes.

Según cuenta el encargado de la tienda no se volvió a enterar de la situación hasta que vio en la televisión la versión que decía que Córdoba estaba huyendo de un robo y que el delincuente lo había señalado de ladrón a él y había desencadenado la situación. Entre risas, comentó que cuando lo vio ahí inmediatamente pensó: “Muy mentiroso ¿por qué no dijo la verdad?”.

Los habitantes del barrio todavía se debaten entre la conveniencia o no de sancionar por sus propios medios a quienes incurren en conductas inadecuadas. Por su parte, la Secretaría de Seguridad de Medellín, quien justo ayer organizó una rueda de prensa con el agredido, anunció que hay entes judiciales investigando el hecho y que su postura en el caso dependerá de cómo avancen las pesquisas.