El programa de hackeo de la CIA que Wikileaks reveló

El programa de hackeo de la CIA que Wikileaks reveló

8 de marzo del 2017

La web de filtraciones Wikileaks anunció que realizará “la mayor filtración de datos de inteligencia de la historia” y afirmó que difundirá más de 8.7000 documentos confidenciales de la CIA.

Estos documentos provienen de “una red aislada y de alta seguridad situada en el Centro de Inteligencia Cibernética de la CIA en Langley, Virginia”, y, en su mayoría, tienen relación con el arsenal de herramientas informáticas para realizar labores de ciberespionaje de la CIA.

Esta primera filtración, llamada “Year Zero”, muestra que la CIA produjo más de mil sistemas de hackeo y el alcance y dirección de un programa de piratería global de la agencia, desarrollado por el EDG (en inglés Engineering Development Group), que elaboró un programa de malware (virus) contra todo tipo de dispositivos electrónicos, incluyendo iPhone, Android, Windows o Samsung TV, para convertirlos en micrófonos encubiertos y transmitir las grabaciones en un servidor de la agencia de espionaje.

Asimismo, el informe afirma que los sistemas de cifrado de aplicaciones como WhatsApp y Telegram pueden ser revisados y controlados: “Por tanto, la CIA puede acceder a mensajes cifrados en el momento de escritura o lectura de los mismos”.

Además, los documentos revelados por Wikileaks indican que la CIA “ha desarrollado numerosos ataques informáticos para hackear y controlar a distancia los smartphones más populares”.

“Los teléfonos infectados envían a la CIA la geolocalización del usuario, sus comunicaciones y sus comunicaciones por mensaje y también activan la cámara y el micrófono del aparato”.

Según Wikileaks, los blancos de estos sistemas de hackeo no son terroristas ni extremistas, sino aliadops del gobierno, empleados, diplomáticos, socios comerciales y países amigos.

El portal también reveló que, la CIA utiliza el consulado de EE.UU en Fráncfort “como una base encubierta para sus ‘hackers’ en Europa, Oriente Medio y África”.

Por ahora, la CIA no ha respondido a las filtraciones de Wikileaks, pero su portavoz, Jonathan Liu, expresió que “no hacemos comentarios sobre la autenticidad o el contenido de supuestos documentos de inteligencia”.

Arsenal de la CIA fuera de control

Según la información publicada por Wikileaks, la CIA “perdió el control de su arsenal de pirateo y “parece estar circulando sin autorización entre antiguos ‘hackers’ del Gobierno de EEUU así como entre contratistas privados, uno de los cuales entregó partes de esos archivos”.

El arsenal incluiría malware, virus, troyanos, sistemas de control remoto y documentación asociada y estaría en manos de antiguos hackers del gobierno de manera “no autorizada”.

“Hay un riesgo extremo de proliferación en la carrera acelerada por las ciberarmas, que resulta de la incapacidad de las agencias de seguridad para controlarlas una vez las han creado y de su “alto valor de mercado”, Julian Assange.

De esta forma, la colección, que podría tener cientos de millones de líneas de código, le da a quienes la tienen en su posesión “toda la capacidad de hackeo de la CIA”.

Julian Assange dirigió esta filtración titulada ‘Vault 7’ (Bóveda siete), desde la embajada de Ecuador en Londres, donde se refugió en el 2012 para evitar su extradición a Suecia. Assange iba a realizar una rueda de prensa a través de las redes sociales. No obstante, la organización informó que el sitio fue pirateado.

La web de filtraciones Wikileaks afirmó que esta es tan sólo la primera publicación de los archivos secretos de la CIA, por lo que en los próximos días se darán a conocer más filtraciones de la agencia de inteligencia.