Un escritor que dejó la poesía por viajar

2 de noviembre del 2019

Ahora Colin reúne cartas desde tan lejos como Asia, dirigidas a Rimbaud.

Un escritor que dejó la poesía por viajar

Al asumir Bernard Colin el puesto de vigilante del cementerio de esta Ciudad hace 27 años, su predecesor le dio un consejo poco profético: “no se preocupe, no le causará molestias la tumba de Arthur Rimbaud —nadie la visita”.

Ahora Colin reúne cartas desde tan lejos como Asia, dirigidas a Rimbaud, el poeta que escribió clásicos como “El Barco Ebrio” y “Una Temporada en el Infierno”, y murió en 1891. Son dejadas en su tumba en este lugar, su ciudad natal.

¿Cómo se convirtió Rimbaud —un elemento infaltable del plan de estudios de preparatoria en Francia— en, como lo expresó Colin, el “Jim Morrison de los poetas”? Para sus fans, su sepultura en este rincón del norte de Francia se ha vuelto un santuario, justo como la tumba de la estrella de rock atrae a turistas en París.

Durante mucho tiempo ignorado debido a su desprecio por los valores tradicionales, Rimbaud fue acogido por la contracultura de los años 60. Hoy, su modo de vida atrae a admiradores. “Realmente no es su poesía la que me interesa, sino su historia”, dijo Florian Gaudet, de 22 años. “La gente lo rechazaba, y estaba solo e infeliz. Comprendo eso”.

Los comerciantes han tomado nota, vendiendo tazas “Arthur Rimbaud”, “terrina de Rimbaud” y cerveza “añeja de Arthur”.

Rimbaud, nacido en 1854, produjo una obra maestra tras otra en una carrera literaria abruptamente abandonada cuando tenía veintitantos años. “Hace mucho, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde todos los corazones se abrían y donde todos los vinos corrían”, empieza “Una Temporada en el Infierno”. “Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. —Y la encontré amarga. —Y la injurié”.
Pero su trabajo fue eclipsado por su conducta en París, especialmente un romance con el poeta Paul Verlaine, que dejó a su esposa e hijo por Rimbaud y luego lo baleó —no mortalmente— cuando trató de irse.

En su vida post-literaria, Rimbaud viajó por el mundo como mercenario, explorador y comerciante. Volvió a Francia cuando se enfermó de cáncer. A los 37 años, sufrió una muerte dolorosísima en un hospital en Marsella. Sólo su hermana estuvo a su lado.

Rimbaud había pasado 20 años tratando de dejar Charleville atrás, pero su cuerpo fue llevado de regreso allí. “Era el deseo de su madre”, dijo Lucille Pennel del Museo Arthur Rimbaud, en Charleville-Mézières.
El poeta calificaba el poblado como “excepcionalmente estúpido” y “espantoso”. Dedicó un poema, “A la Música”, a satirizar a su burguesía. El sentimiento era mutuo. La noticia de su conducta había llegado a Charleville, y durante años su poesía fue tabú.

“Durante mucho tiempo, la gente aquí estaba obsesionada con la imagen de este chico que decía las peores cosas sobre Charleville, y no había una razón para honrarlo”, señaló Pennel. “Pero superamos el hecho de que dijo todas estas cosas horribles acerca de nosotros”.

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