Se amplía lenguaje y etiquetas de la sexodiversidad

27 de julio del 2019

Los jóvenes ahora pueden hallar denominaciones y comunidades que corresponden a su experiencia personal.

Se amplía lenguaje y etiquetas de la sexodiversidad

Marta Peters siempre había sabido que le gustaban tanto los chicos como las chicas, pero mientras crecía de hecho no tenía interés en besar a nadie. Batallaba para sentirse identificada con sus amigas cuando hablaban sobre quienes sentían un enamoramiento.

En la preparatoria, Peters empezó a usar el sitio de internet Tumblr, una plataforma de medios sociales popular entre adolescentes.

Allí, descubrió un lenguaje que iba mucho más allá de las etiquetas familiares para las identidades de género y orientación sexual. Aprendió sobre asexuales, que no sienten atracción sexual, y disforia de género, la angustia que siente alguien cuando su identidad de género es distinta al sexo que le fue asignado al nacer.

Ahora, Peters, de 22 años, se identifica como biromántica y demisexual. Puede enamorarse de más de un género, pero no experimenta atracción sexual al menos que primero haya forjado un fuerte vínculo emocional.

“Creamos todas estas etiquetas para tratar de describir la experiencia humana, pero como que eso es imposible porque la experiencia humana es infinita”, declaró.

Hace menos de dos décadas, quienes luchaban por entender su sexualidad e identidad de género sólo tenían algunos cuantos adjetivos convencionales para describirse a sí mismos: heterosexual, lesbiana, gay, bisexual y transgénero.

Hoy, muchos adolescentes ven la identidad de género como algo que existe en un espectro. Los pronombres de una persona tampoco están limitados a los binarios masculino y femenino, con el pronombre neutro “ellos” siendo cada vez más usado y aceptado. Y hay quienes optan por distintos pronombres dependiendo del género con el que más se identifiquen en cierto día.
Más de una tercera parte de los adolescentes y de las personas de 20 a 25 años en Estados Unidos conoce a alguien que usa pronombres de género neutro, de acuerdo con un sondeo reciente, el doble que las personas de cuarentaitantos años y el triple que las personas de 50 a 70 años.

Las identidades transgénero y no binarias no son nuevas, pero la tecnología moderna ha permitido que los jóvenes aprendan fácilmente sobre identidades diferentes, explicó A.T. Furuya, un administrador en GLSEN, un grupo juvenil LGBT.

El auge en identidades no binarias y transgénero ha incitado a que algunas escuelas y campamentos se vuelvan más inclusivos, mientras que legisladores en seis estados de Estados Unidos han presentado iniciativas de ley para añadir la opción no binaria en las licencias de conducir.

Sin embargo, la creciente visibilidad también ha traído una reacción negativa de los conservadores sociales. Varios Estados han aprobado leyes que prohíben que los alumnos transgénero usen sanitarios que no corresponden a su sexo biológico.

Y hace dos años, la Administración Trump anuló directrices de la era Obama para que las escuelas permitieran que estos alumnos pudieran hacerlo. En mayo, propuso reducir los derechos civiles para personas transgénero.

Políticas así pueden tener consecuencias fatales, advirtió Amit Paley, director ejecutivo de The Trevor Project, un grupo que brinda servicios de intervención de crisis a jovencitos LGBT.

Es casi cinco veces más probable que alumnos preparatorianos lesbianas, gays y bisexuales intenten quitarse la vida comparado con sus compañeros heterosexuales, de acuerdo con un reporte del 2015 realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Para Caden Farley, persona transexual que egresó de la preparatoria en Nueva Jersey y utiliza el pronombre “ellos”, averiguar cuál era su identidad fue más complicado.

“Estoy entre masculino y femenino”, dijo Farley, de 18 años.

En un principio, salió del clóset como transgénero en su primer año de preparatoria, pero fue sólo hasta que descubrió el término “no binario” en línea que se sintió realmente a gusto.

Aunque los jovencitos LGBT han encontrado refugio en línea, a menudo se topan con retos a su identidad sexual y de género de otros miembros de su comunidad.

Victor, de 18 años, un varón bisexual transgénero en Maryland, recordó que cuando salió del clóset, en su primer año de preparatoria, fue criticado por personas que creyó que serían comprensivas: sus compañeros en el grupo de alianza gay-heterosexual de su escuela quienes dijeron que su identidad de género masculino no era legítima.

“No me aceptaban del todo porque era un hombre transexual”, recordó. “Me sentí muy aislado”.

No obstante, Victor dijo estar emocionado porque los jóvenes ahora pueden hallar etiquetas y comunidades que corresponden a su experiencia personal.

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