Así son los campamentos para niños capitalistas

1 de junio del 2019

Para los campistas de verano, atrás han quedado los días de ocio dedicados al excursionismo, hacer pulseras de amistad y asar malvaviscos.
En vez de ello, al tiempo que un creciente número de campamentos no tradicionales enfatizan el aprendizaje, los asistentes toman cursos sobre “Ofrecer Valor a los Clientes”, participan en talleres introductorios sobre qué es ser transexual y se meten de lleno en los idiomas.

Así son los campamentos para niños capitalistas

Para los campistas de verano, atrás han quedado los días de ocio dedicados al excursionismo, hacer pulseras de amistad y asar malvaviscos.

En vez de ello, al tiempo que un creciente número de campamentos no tradicionales enfatizan el aprendizaje, los asistentes toman cursos sobre “Ofrecer Valor a los Clientes”, participan en talleres introductorios sobre qué es ser transexual y se meten de lleno en los idiomas.

Biznovator, una compañía con sede en Florida, ha establecido campamentos y programas dirigidos a crear la próxima generación de emprendedores.

Su programa Kamp for Kids enseña a los campistas a monetizar sus pasatiempos, entrevistar a ejecutivos locales y grabar comerciales en YouTube. En el Connect Camp, las lecciones de negocios están intercaladas con actividades clásicas como pistas de obstáculos y ejercicios para desarrollar confianza.

Biznovator está inculcando un amor por el capitalismo en los asistentes (algunos podrían llamarlo adoctrinamiento) en un entorno donde, de acuerdo con sondeos, los jóvenes estadounidenses lo ven de una forma cada vez más desfavorable, reportó Brendan O’Connor en The New York Times.

Estos “campamentos capitalistas” también envían un mensaje contradictorio, señala O’Connor.

“Promueven un espíritu emprendedor y liderazgo, pero también están entrenando a los niños para ser buenos empleados; para innovar y alterar, pero también para ser perfectos esclavos de oficina”, escribió.

Programas similares pueden cumplir otro propósito importante: hacer que la educación financiera sea divertida.

“La idea es que si puedes impartirla a los niños y a los padres de familia, ahora tendrás una generación que no estará agobiada por deudas”, comentó Alicia Brockwell, quien opera Camp Millionaire, a The Times. Su programa ayuda a familias en su barrio de Los Ángeles a hacer frente a problemas económicos.

Campamentos en ‘hupa’

En un campamento en la reserva indígena de Hoopa Valley, en el norte de California, la misión es diferente: resucitar un idioma casi extinto.

En la sesión de cinco días, los campistas entonan canciones y juegan juegos, y hay una regla: nada de inglés.

En vez de ello, el campamento se lleva a cabo en hupa, la lengua materna de los casi 4 mil miembros de la tribu de Hoopa Valley. Sólo 20 miembros lo hablan con fluidez suficiente para enseñarlo, calculan integrantes de la tribu.

Los niños más pequeños aprenden idiomas más fácil que los mayores, y la tribu espera que los campistas de 7 y 8 años puedan ayudar a traer de regreso el idioma.

Una asistente, Grace Kane, de 7 años, le enseña palabras y canciones en hupa a su hermana mayor.

Medir aptitudes tales como educación financiera y aprendizaje de idiomas es más fácil que evaluar cómo inculcar habilidades más abstractas, tales como la autoaceptación y la confianza en uno mismo.

Campamentos libres de discriminación

Es por eso que algunos campamentos están adaptando sus estructuras para ser más accesibles con jovencitos de género fluido y LGBTQ, usando cabañas de género inclusivo y etiquetas de nombres que incluyen el pronombre que prefieren.

“Para algunos jóvenes transgénero, estar en un campamento repleto de otros como ellos, que los entienden, puede ser una experiencia poderosa y reafirmante para su vida”, dijo Ann Gillard, voluntaria y ex directora de campamento para las Guías Scouts.

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