Brian Donnelly, el grafitero que se convirtió en estrella global

29 de mayo del 2019

Se volvió popular gracias a los personajes simples, gráficos y reconocibles.

Brian Donnelly, el grafitero que se convirtió en estrella global

Muchas carreras artísticas se forjan de arriba hacia abajo: una muestra en un museo por lo general brinda el sello de aprobación que impulsa a un artista joven al éxito en el mundo comercial. Pero KAWS, el nombre artístico de Brian Donnelly, tomó otro rumbo.

Se volvió popular gracias a los personajes simples, gráficos y reconocibles que inventó —como “Companion”, su versión de Mickey Mouse— que se inspiran en figuras de caricatura famosas y tienen XX en lugar de ojos.

Los insertó a los lados de cabinas telefónicas y pronto se convirtieron en elementos de rigor de juguetes, camisetas y colaboraciones comerciales, lo que le dio 1.9 millones de seguidores en Instagram.

Donnelly tuvo una tienda de ropa urbana en Tokio, OriginalFake (2006-2013) antes de tener una exposición en solitario en un museo. Será hasta el 2021 cuando finalmente tenga su primera retrospectiva en Nueva York, en el Museo de Brooklyn.

Ya gana grandes precios en subastas, como los 14.8 millones de dólares pagados en Sotheby’s de Hong Kong en marzo por su pintura “The KAWS Album” (2005), una combinación de “Los Simpson” y la portada de “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”. Fue un récord para sus obras, casi 20 veces el cálculo más bajo, y asombró a los expertos.

“Mi trayectoria ha sido de abajo hacia arriba”, dijo hace poco Donnelly, de 44 años, en una entrevista en uno de los dos estudios que tiene en el barrio neoyorquino de Brooklyn.

“Pone incómodo al mundo del arte”

El exgrafitero que creció tomando el tren a Nueva York desde su natal Jersey City, creó el nombre KAWS para “vivir indirectamente a través del trabajo”, dijo, y añadió, “no siento ninguna necesidad de crear atención para mí mismo”.

Eso podría resultar difícil después del mes pasado, cuando cuatro de sus pinturas se vendieron durante las subastas vespertinas de primavera, que ofrecían su visión de los Pitufos, Bob Esponja y Snoopy.

La subasta de Arte de la Posguerra y Contemporáneo de la casa Christie’s incluyó a “Kurfs (Tangle)”, del 2009; la obra se vendió en 2.6 millones de dólares, muy por encima de su cálculo de 800 mil. Phillips vendió “The Walk Home”, del 2012, en 5.9 millones de dólares, muy por encima de su cálculo de 800 mil, y “Untitled (MBFU9)”, del 2015, en 1.3 millones de dólares, muy por encima de su cálculo de 500 mil.

“Su obra es universal y trasciende el mercado tradicional”, dijo David Galperin de Sotheby’s en Nueva York. “Une las bellas artes y el arte comercial y gana acceso a un público global y profundo”.

Donnelly tiene una nueva exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de Detroit, “KAWS: Alone Again”, que se exhibe hasta el 4 de agosto. Exhibe obras con dos galerías prestigiosas, Perrotin y Skarstedt, y tiene una colaboración en curso llamada KAWS x Dior, con la casa de modas francesa, que involucra esculturas para pasarelas y exhibiciones en tiendas.

Sin duda, es el único artista que trabaja tanto con Dior como con el Monstruo Come Galletas; su colección KAWS x Sesame Street debutó en Uniqlo en el otoño.

Los museos se han mostrado tradicionalmente suspicaces de cosas con demasiado atractivo masivo. “Pone incómodo al mundo del arte”, explicó Anne Pasternak, directora del Museo de Brooklyn. “Pero Brian no respeta esas jerarquías tradicionales”.

Cuando se le preguntó si sentía que no era bien recibido en la ciudadela de la cultura de élite en ocasiones, Donnelly rio y dijo: “Sí, todo el tiempo. Hay una percepción de que puedes ser artista comercial o artista de bella artes, pero que no puedes hacer ambas cosas”.

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