Yummy, la empresa que reta el tabú sexual en China

18 de julio del 2019

En el gigante asiático la conversación pública sobre sexo es inexistente en gran medida.

NYT

En una habitación con iluminación tenue, decorada con cobijas suaves y globos color turquesa, un grupo de unos 30 desconocidos se reunió una tarde reciente en Beijing para hablar de un tema que es en gran parte tabú en China: cómo satisfacer sexualmente a una mujer.

En China, la conversación pública sobre sexo es inexistente en gran medida.

La educación sexual es pasada por alto en las aulas chinas. Los padres de familia a menudo evitan hablar del tema con sus hijos.

Muchos chinos jóvenes dicen que las únicas oportunidades para aprender sobre sexo provienen de hablar con sus amigos o ver pornografía, así que los participantes del taller, en su mayoría mujeres, se hallaban en un entorno inusual. Había juguetes sexuales color rosa y vibradores morados colocados por toda la habitación.

A la entrada había un anuncio engalanado con un mensaje en caracteres chinos: “¡Aquí completará su transformación sexual!”.

El evento era liderado por Zhao Jing, de 36 años, fundadora de Yummy, una compañía china que vende juguetes para adultos y que ofrece cursos de educación sexual.

El evento era parte de una serie de talleres organizados por Yummy que tienen el objetivo de crear lo que Zhao llama una “comunidad de placer” —un espacio seguro y positivo para que chinos de todas las edades y orientaciones sexuales aprendan sobre sexo.

“Debido a que no hay educación sexual, la gente simplemente experimenta con sus propios cuerpos”, dijo.

De acuerdo con un estudio del 2015 realizado por el Fondo de Población de la ONU, la mitad de los adolescentes chinos que habían tenido sexo dijo que no había usado un método anticonceptivo la primera vez. Las estadísticas oficiales muestran que casi la mitad de los 9 millones de mujeres que se practicaron abortos en China en el 2017 tenían menos de 25 años. Y los casos nuevos de vih entre estudiantes de entre 15 y 24 años aumentaron en más de un tercio todos los años del 2011 al 2015, de acuerdo con un estudio oficial.

Zhao, quien se identifica como queer, está decidida a ayudar a los jóvenes a ser más inteligentes y estar más en contacto con sus cuerpos. En el 2015, creó Yummy, cuya app presenta una tienda en línea que vende lencería y juguetes sexuales diseñados específicamente para mujeres.

Los talleres llegan en un momento tenso para el feminismo en China. En años recientes, al tiempo que el Partido Comunista ha reforzado su control sobre la sociedad civil, el espacio para el activismo se ha reducido.

Aunque ni Yummy ni Zhao son políticos, se han topado con problemas con los censores chinos. Zhao calcula que el 25 por ciento de los artículos de Yummy en línea son borrados por censores, quienes suelen ser particularmente sensibles al contenido sexualmente explícito.

Sin embargo, en el reciente taller en Beijing, no había censura —sólo un círculo de confianza.
Una mujer de más edad habló acerca de batallar para reencender la chispa sexual en su matrimonio. “Sólo quiero encontrar una forma de redescubrir mi cuerpo”, dijo.

Durante todo el taller, Zhao jugó el papel tanto de maestra como de terapeuta, al ofrecer consejo y asegurar a los asistentes que no estaban solos en sus preocupaciones. Otros participantes intervenían con consejos.

“Quiero que la gente se sienta segura de sí misma y feliz cuando habla de sexo”, dijo Zhao. “Porque es sólo cuando conoces el deleite y el placer de algo, que querrás probarlo”.

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