Es más difícil generar una carcajada que un orgasmo

25 de junio del 2019

Al menos eso opinan las sexoservidoras que incursionan en la comedia.

Es más difícil generar una carcajada que un orgasmo

Cuando Stormy Daniels anunció su primera presentación como cómica de standup, en marzo, algunos comediantes se indignaron. Les irritaba el hecho de que una estrella de cine porno encabezara los espectáculos en su primer intento. Después de todo, Daniels era noticia porque afirmó haber tenido una amorío con el Presidente Donald J. Trump.

“Hacer standup no es una recompensa por ser famoso, por favor deja tus presentaciones de fin de semana a mujeres que realmente son comediantes”, tuiteó la comediante Laurie Kilmartin.

Podría parecer como si Daniels fuera la única comediante sexoservidora que existe, pero se cuenta entre una docena de cómicos y ex comediantes de esa índole en el standup, y son parte de una larga tradición.

El sexoservicio y la comedia tienen siglos de estar entrelazados. Las tramas de muchas antiguas comedias griegas y romanas giraban en torno a la prostitución, y los cómicos estadounidenses actuaban en espectáculos de burlesque y vodevil a inicios del siglo 20.

Las comediantes Margaret Cho y Roseanne Barr se han sincerado respecto a su pasado como sexoservidoras.

Aaron Berg, de 46 años, un exstripper y ahora comediante, dijo que su excarrera fue un buen entrenamiento para convertirse en cómico. En el escenario de un club, “nunca me siento realmente nervioso, porque he estado desnudo frente a 400 personas”.

De alguna manera, es una combinación natural. El sexo, tanto universal como tabú, intrínsecamente ridículo y emocionalmente frágil, es un elemento fijo en las rutinas de standup.

Aún así, muchas sexoservidoras dijeron que cuando entraron por primera vez a clubes de comedia, no fueron particularmente bienvenidas.

“Hubo mucha gente que me dijo que yo no era una comediante de verdad”, narró Silvia Saige, de 35 años, comediante y actriz de cine para adultos.

“Creen que estoy vendiendo una mala imagen de lo que deben ser las mujeres”.

Los comediantes de standup avanzan a escenarios más importantes al pulir su material noche tras noche, y las críticas a las sexoservidoras que incursionan en la comedia usualmente se enfoca en si han iniciado desde abajo.

Aunque pueda exasperar a otros cómicos, los nombres establecidos son atractivos para los dueños de clubes porque atraen a clientes.

Saige y otras afirman que hacer standup les da una oportunidad de disipar ideas equivocadas respecto a su trabajo.

“Siento que somos el grupo de personas más juzgado”, comentó.

Sigmund Freud escribió que la comedia tiene “el objetivo inconfundible de generar placer en el público”. Pero alcanzar el éxito en la comedia es tan difícil para las sexoservidoras como para las comediantes más tradicionales.

“Cualquiera puede ponerse frente a la cámara y tener relaciones sexuales, y alguien lo verá”, dijo Missy Martinez, directora, comediante y exactriz porno. “Creo que tengo que trabajar más para hacer que alguien se ría que para que una persona tenga un orgasmo”.

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