Depresión de policías de N.Y. los lleva al suicidio

24 de julio del 2019

Muchos oficiales que necesitan terapia suprimen sus emociones.

Depresión de policías de N.Y. los lleva al suicidio

Primero, fue el subjefe que enfrentaba la jubilación obligatoria al acercarse su cumpleaños número 63. El día siguiente, fue un veterano detective de homicidios que había persuadido a docenas de personas de no suicidarse.

Una semana después, fue un patrullero joven que estaba manejando casos de violencia doméstica y pasaba por un divorcio. Luego, un oficial veterano fue hallado muerto en su hogar en Long Island.

Los cuatro oficiales se quitaron la vida en junio con sus pistolas de servicio, resaltando una realidad incómoda: más oficiales de policía se suicidan todos los años en Nueva York que los que mueren en el cumplimiento del deber, y los esfuerzos del Departamento por persuadir a oficiales con depresión a buscar terapia sólo han tenido un éxito limitado.

Los investigadores dicen que los oficiales de policía tienen un riesgo más alto de suicidio que las personas en otros empleos por el estrés intenso de su trabajo, la presión de sus colegas para ocultar sus emociones, y el acceso fácil a las armas de fuego.

La reciente sarta de muertes instó al Comisionado James P. O’Neill a declarar una crisis de salud mental y a dar instrucciones a los oficiales a que busquen ayuda.

“No hay vergüenza en buscar asistencia de los muchos recursos disponibles”, señaló O’Neill en un mensaje a sus 36 mil oficiales el 14 de junio. “Aceptar ayuda nunca es una señal de debilidad, de hecho, es una señal de gran fortaleza”.

Los oficiales de policía de la ciudad tienen opciones para conseguir ayuda confidencial, desde capellanes del Departamento y grupos de apoyo hasta líneas directas telefónicas y vía mensajes de texto.

Pero para muchos oficiales, la vulnerabilidad emocional es incompatible con su deseo de ser vistos como héroes, afirman los investigadores. Muchos oficiales que necesitan terapia suprimen sus emociones, temiendo que sus carreras o su buena relación con otros oficiales sufran si buscan ayuda.

“Los oficiales son muy renuentes a pedir ayuda”, dijo John Violanti, epidemiólogo en la Universidad Estatal de Nueva York, en Búfalo y ex policía del Estado de Nueva York. “Como que la cultura exige que no tengas problemas, que seas un RoboCop y que no te afecten las emociones. Y todos sabemos que eso no es posible si eres humano”.

No importa qué garantías ofrezca el Departamento de Policía al tender la mano a oficiales afligidos, muchos creen que permanece un estigma y que buscar ayuda psicológica llevará a un cambio rápido en su posición.

“Te dirán que están allí para velar por ti, pero la regla número uno es que el Departamento existe para proteger al Departamento”, afirmó William P. Ryan, un detective jubilado. Si uno dice que estás “deprimido o lo que sea, te modifican. Te quitan tus armas”.

Violanti comentó que el estrés acumulado de la vida y el trabajo policiaco, combinado con el acceso constante a las armas de fuego, facilita que los oficiales actúen en respuesta a un impulso suicida. Los oficiales tienen un riesgo de suicidio hasta 54 por ciento mayor que otros empleados, indicó.

Aun así, los programas de apoyo han demostrado que impiden los suicidios al hacerles saber a los oficiales que tienen otras opciones.

“La mayoría de las personas con pensamientos suicidas no quiere morir, pero puede que no vea alternativas”, dijo el Teniente Richard I. Mack, voluntario del Police Organization Providing Peer Assistance, un programa antisuicidio sin fines de lucro creado en 1996 luego de que 26 oficiales se quitaron la vida en un lapso de dos años.

Un obstáculo a abordar el suicidio de policías es la falta de información. No se requiere que los Departamentos de Policía reporten los suicidios a un organismo nacional, y algunas jurisdicciones los registran como muertes naturales para proteger a las familias de la pena o impedir que pierdan indemnizaciones por defunción.

“Necesitamos saber más sobre el alcance y la naturaleza del problema y qué lo impulsa”, dijo Chuck Wexler, director ejecutivo del Foro Ejecutivo de Investigación Policial. “En el 2019, no sabemos la respuesta a eso”.

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