Los cambios de Trump que desconciertan al mundo

18 de octubre del 2019

Trump insiste en que está actuando de manera consistente.

Donald Trump

El sorpresivo consentimiento del Presidente Donald J. Trump a una incursión turca en el norte de Siria este mes ha estremecido a los aliados estadounidenses, y no sólo porque fue una traición de un socio leal. Lo que los alarmó aun más fue su absoluta imprevisibilidad.

Las posturas inconsistentes y velozmente cambiantes de Trump en materia de Medio Oriente han inyectado un nuevo elemento de caos a una región volátil y han dejado a los aliados adivinando cuál es la postura de Estados Unidos y por cuánto tiempo.

Los anteriores creadores de políticas de EU eran claros respecto a sus intenciones, dijo Mowaffak al-Rubaie, ex asesor iraquí de seguridad nacional. “Este hombre es todo visceral”, declaró. “Es impredecible”. Las incertidumbres sólo agravan las preocupaciones sobre la durabilidad del compromiso estadounidense con Medio Oriente.

Los presidentes estadounidenses tienen casi 15 años de estar prometiendo reducir la presencia del País en la región, desconcertando a aliados como Israel y a los monarcas del Golfo Pérsico que dependen de la protección de EU. Pero pocos líderes estadounidenses han tomado y revelado decisiones importantes de política exterior con la velocidad y aparente improvisación de Trump.

Los analistas dicen que a muchos aliados ahora les preocupa que este impredecible Comandante en Jefe pudiera salir corriendo sin avisar. Al parecer, su decisión de no interponerse a la incursión turca fue tomada de improviso durante una llamada telefónica con el Presidente turco. Esto abrió la puerta a un feroz ataque turco a la milicia respaldada por EU y encabezada por los kurdos sirios, que fue clave en la batalla terrestre para recuperar el territorio capturado por el Estado Islámico. Con el ataque a los kurdos, a su vez, se corre el riesgo de un regreso del Estado Islámico.

Este fue sólo el más reciente en una serie de bandazos en la política estadounidense en la región, incluyendo dos en Siria sólo este año. En diciembre, Trump prometió retirar a todo el contingente de unas 2 mil fuerzas estadounidenses allí. Pero más tarde cambió de opinión, retirando aproximadamente la mitad.

Advirtió que EU estaba “cargado y listo” para la acción militar contra Irán. Pero cuando Irán derribó un dron de vigilancia estadounidense este verano, Trump se retractó en los últimos minutos y canceló un ataque planeado con misiles.

Luego, el mes pasado, denunció a Irán por organizar un ataque contra instalaciones petroleras sauditas, pero se negó a emprender acciones militares.

Los detractores dicen que las políticas zigzagueantes de Trump han envalentonado a los enemigos regionales, desconcertado a los socios estadounidenses, e invitado a Rusia y a diversos actores regionales a tratar de ejercer su influencia.

Trump insiste en que está actuando de manera consistente y ha dicho que estaba cumpliendo una promesa de campaña de salir de los conflictos en Medio Oriente. “Fui electo por mis promesas de salir de estas guerras ridículas e interminables”, escribió en Twitter.

Para los detractores, las cambiantes justificaciones de su decisión son recordatorios de su volubilidad.
“Muchas naciones de Medio Oriente ahora están considerando cambios importantes en sus planes estratégicos de defensa porque ya no ven a EU como un aliado confiable”, dijo Gamal Abdel Gawad Soltan, asesor del Centro de Estudios Estratégicos Al Ahram, en El Cairo. “Será muy difícil convencer a las naciones de Medio Oriente de que EU habla en serio”.

Desde que la presencia militar estadounidense en la región alcanzó su punto culminante con la invasión de Irak en el 2003, todos los presidentes han tratado de reducir la presencia.

El Presidente Barack Obama intentó retirarse de Afganistán, pero en vez de ello envió más tropas para tratar de lograr suficiente estabilidad para facilitar una retirada, una táctica que no logró ese objetivo.
Retiró a las tropas estadounidenses de Irak en el 2011. Pero sus detractores dicen que la retirada permitió el surgimiento del Estado Islámico, que se apoderó de una gran parte de Irak y Siria en el 2014, lo que hizo regresar al Ejército de EU.

Phillip Gordon, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores y coordinador de la Casa Blanca de Obama, reconoció que retirarse de Medio Oriente resultó difícil. Pero dijo que se había asombrado de que el Presidente Trump hubiera logrado hacer campaña prometiendo tanto retirarse de los conflictos de Medio Oriente como hacer retroceder de manera más agresiva a los enemigos regionales.

“No se pueden hacer esas dos cosas al mismo tiempo”, señaló Gordon, y en las políticas de Trump hacia los conflictos en Siria y con Irán este otoño, “esa enorme contradicción ahora lo trae en jaque”.

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