¿Desempleado? En Francia hay 18 mil vacantes

6 de agosto del 2019

“Necesitamos más empleados que sepan de tecnología”.

¿Desempleado? En Francia hay 18 mil vacantes

A lo largo de una vasta llanura alpina, cientos de fábricas producen botellas de perfume, piezas de automóviles y herramientas industriales plásticas. Camiones transportan miles de mercancías para su exportación. En espectaculares y almacenes hay letreros que anuncian “¡Estamos contratando!”.

Los empleos abundan en Ain, una región manufacturera en el este de Francia conocida como “Plastics Vallée” (Valle del Plástico). Pero las compañías en esta frontera boscosa frente a Suiza han desacelerado la producción porque no encuentran suficientes trabajadores para una línea de producción que requiere conocimientos informáticos.

“Es un freno a la competitividad”, dijo Gilles Pernoud, presidente de Groupe Pernoud, cuya compañía fabrica moldes de inyección para piezas de plástico para BMW y otros fabricantes de automóviles. Dijo que ha rechazado contratos por casi un millón de euros en los últimos dos años porque no encuentra gente calificada.

“Necesitamos más empleados que sepan de tecnología”, dijo Pernoud. “Pero no hay suficiente gente dispuesta a aceptar estos empleos”.

Francia, como muchos países de Europa, tiene un problema laboral. A pesar de tener una tasa de desempleo de más del 8 por ciento, hay más de un cuarto de millón de vacantes. Las empresas no pueden encontrar personas que trabajen como plomeros, ingenieros, meseros o cocineros.

En ningún lado es más evidente el reto como en la manufactura, donde casi el 40 por ciento de las compañías necesita mano de obra. En Ain, hay al menos 18 mil empleos disponibles.

Francia necesita una solución rápida. Tras recuperarse de una recesión doble durante la crisis financiera, la economía se desacelera de nuevo.

Los patrones dicen que la manufactura tiene un problema de imagen luego de que décadas de competencia barata de Asia y Europa del Este cerraron fábricas en toda Francia. La industria se ha contraído del 25 por ciento de la economía en los años 60 al 10 por ciento en la actualidad.

Los sindicatos dicen que el problema no es una escasez de trabajadores, sino que las compañías pagan salarios bajos y luego se quejan de la falta de mano de obra. Si las compañías aumentaran los salarios, sostienen los sindicatos, encontrarían empleados.

En Alemania, el motor de la manufactura en Europa, la industria es vista con optimismo. Cerca de la mitad de los jóvenes de 16 a 24 años entran como practicantes. En Francia, dicen los fabricantes, la capacitación es menos intensiva y ya no produce suficientes personas con habilidades. La industria del plástico en particular enfrenta dificultades, dijo Damien Petitjean, un directivo de preparatoria en Oyonnax, a medida que crece la preocupación por el impacto ambiental de la cultura de lo desechable.

Algunas compañías están combinando recursos para crear programas de capacitación. En LMT Belin, productor de herramientas para las industrias del plástico, automotriz y aeroespacial, el director ejecutivo, Bertrand Lefevre, se asoció con cinco compañías para proporcionar experiencia laboral a los desempleados.

Mohamed El Hmidi, de 23 años, llegó a la oficina de desempleo de Oyonnax hace unos meses y se enteró de la capacitación en LMT Belin. Aprovechó la oportunidad.

“Este es nuestro futuro”, dijo El Hmidi. Ya había rotado por las otras cuatro fábricas que habían combinado fuerzas con LMT Belin.

“Aquí estamos expuestos a las nuevas tecnologías”, dijo.

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