¿Modi es más Sanders que Reagan?

9 de junio del 2019

No es el nacionalista de extrema derecha del que habla la prensa. Es tan izquierdista como cualquier líder que se recuerde en India.

¿Modi es más Sanders que Reagan?

Al igual que muchos inversionistas globales, desconfío del gobierno intervencionista. Pero no formé esta opinión en Wall Street. La formé al crecer en India, al ver vidas arruinadas por un Estado ineficaz, incluyendo el hospital público que apresuró la muerte de mi abuelo al asignar a un asistente nocturno no capacitado para que intentara realizar su cirugía de corazón de emergencia.

Cuando era un veinteañero idealista a fines de los 90, mi esperanza era que India eligiera algún día a un reformador de libre mercado como Ronald Reagan, que comenzara a contraer la burocracia disfuncional y liberara la economía para que creciera más rápido. En retrospectiva, veo lo despistado que estaba.

En Delhi, todos los políticos están comprometidos con el Gobierno intervencionista, y no hay electorado para la reforma de libre mercado. Yo tenía la esperanza constante de un Reagan e India no dejaba de elegir a Bernie Sanders.

El ADN político de India es fundamentalmente socialista

El Primer Ministro Narendra Modi no es la excepción. Hace cinco años llevó al Partido Bharatiya Janata, de denominación hindú nacionalista y conocido como BJP, al poder bajo la promesa Reaganesca de “Gobierno mínimo”. Ahora ha ganado un segundo mandato al competir con rivales sobre quién podría ofrecer los programas de bienestar más generosos.

Esto no debe sorprender a nadie. El ADN político de India es fundamentalmente socialista. Tras la independencia en 1947, India estableció una democracia parlamentaria y un Gobierno profundamente entrometido para repartir la riqueza a sus empobrecidas masas.

Pero si los indios estaban listos para la libertad política en una etapa tan inicial de desarrollo, me preguntaba con frecuencia, ¿por qué no para la libertad económica?

La esperanzas de un elector

Mis esperanzas se centraron primero en los Gandhi, la dinastía dirigente del Partido del Congreso. Quizás el partido encontraría a su reformadora cosmopolita en Sonia Gandhi, la viuda nacida en Italia de Rajiv Gandhi, el Primer Ministro asesinado en 1991.

Más tarde, deposité mis esperanzas en su hijo Rahul, un egresado de la Universidad de Cambridge que había trabajado en una compañía de consultoría en Londres y quien encabezó la campaña del partido en el 2019.

A fines del 2002, organicé un encuentro de una hora de duración con Sonia Gandhi y su hijo en su oficina en Delhi. Presenté mi argumento a favor de modernizar India, al enfatizar las ganancias políticas que podría lograr el Partido del Congreso al extender la libertad a la economía.

El partido tenía años de estar perdiendo apoyo, al tiempo que líderes mundiales emergentes como Kim Dae-jung de Corea del Sur y Vladimir Putin de Rusia habían ganado popularidad al enfocarse en reformas que incentivarían el crecimiento económico.

Los Gandhi hicieron preguntas escépticas: ¿eran los países que cité democracias reales? ¿Ayudaría la reforma de libre mercado a los pobres y crearía empleos suficientes para las masas desempleadas de India?

La reforma de libre mercado es la antítesis de la ideología socialista del Partido del Congreso, que ahora está prometiendo un ingreso básico anual de mil 50 dólares para los 50 millones de familias más pobres de India.

Las esperanzas de un reformador indio de gran impacto resucitaron años después con el ascenso de Modi, quien en el 2002 había sido elegido como Ministro Jefe en el Estado occidental de Gujarat. Al cortejar a compañías multinacionales, construir carreteras y modernizar la burocracia estatal, Modi supervisó un auge impresionante.

A la izquierda, bajo estándares occidentales

La economía estatal creció a un ritmo cercano al 12 por ciento anual en su primer mandato. En el 2014, el historial de Modi en Gujarat ayudó a llevarlo al puesto de Primer Ministro.

Escuché el llamado de Modi para “gobierno mínimo, ejercicio del poder máximo” la voz de un reformador que derribaría la burocracia y la regulación al estilo de Reagan. Esta lectura ignoraba la forma en que Modi había llevado el “ejercicio del poder máximo” a Gujarat: al usar la fuerza de la personalidad, concretar tratos para inversión extranjera por su cuenta e intimidar a burócratas para construir carreteras a tiempo sin exigir sobornos.

Esto era desarrollo económico por orden ejecutiva, no reforma económica gracias a una libertad que se expande sistemáticamente.

Modi ha intentado gobernar a India del mismo modo, pero las ordenes de arriba a abajo que congregaban a decenas de millones de personas de Gujarat no han funcionado así de bien con la inmensa población india de 1.4 mil millones de habitantes. Centralizó el poder en el puesto del Primer Ministro y muchos empresarios privados dicen ahora que los trata de forma muy similar a como hicieron sus predecesores socialistas, quienes a menudo sospechaban de sus motivos y aportaciones a la sociedad.

En el frente económico, entonces, todos los partidos indios se sitúan a la izquierda, bajo estándares occidentales.

El origen de la ideología económica del Partido del Congreso se remonta a los pensadores socialistas, pero la mentalidad del BJP se fundamenta en Swadeshi, un nacionalismo económico de izquierda. Los partidos regionales, una tercera fuerza cada vez más importante, se inspiran en los mismos héroes socialistas indios, como Ram Manohar Lohia.

Modi: más Reagan que Sander

Es cierto que varios Primeros Ministros indios que se remontan a los 80 presionaron a favor de la reforma de libre mercado. Pero lo hicieron sólo cuando se vieron obligados por una crisis financiera, no por convicción, y sin duda no es el caso ahora, tras cinco años de crecimiento razonablemente sólido.

Este año, BJP anunció nuevos programas que harían que Modi se sienta como en casa en un encuentro con ciudadanos de Bernie Sanders, lo que incluye transferencias de efectivo a agricultores, apoyos salariales, atención médica gratuita y un hogar de pucca (concreto) para todas las familias indias.

Ese no es el Modi retratado por la prensa extranjera, que lo presenta como un nacionalista de extrema derecha. Tal vez su campaña incitó a la mayoría hindú de India contra la minoría musulmana. Pero en el frente económico, Modi es tan izquierdista como cualquier líder que se recuerde. Durante su segundo mandato, es mucho menos probable que gobierne como un Reagan y más como un Sanders.

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