El dilema del cine y la TV frente al ataque a las Torres Gemelas

18 de septiembre del 2019

Algunos directores no apoyan que se altere una imagen previa al 11-9-

El dilema del cine y la TV frente al ataque a las Torres Gemelas

Puede suceder repentinamente, mientras se da un vistazo a repeticiones de la serie “Friends” o se vuelve a ver una película como “Armageddon” o “Secretaria Ejecutiva”: una vista de las Torres Gemelas, dominando el horizonte de Nueva York cual centinelas de acero.

Desde los ataques del 11 de septiembre del 2001 contra el World Trade Center, cineastas, productores de televisión y ejecutivos de Hollywood han sopesado la mejor forma de lidiar con material que hace gala de las torres en montajes iniciales (“The Sopranos”, “Sex and the City”); en escenas de conflagración (“Armageddon”, “Día de la Independencia”); o como ambiente para el romance (“Besando a Jessica Stein”) o la sátira afectuosa (“The Simpsons”).

“Casi parece ser el asunto más delicado en la etiqueta estadounidense”, dijo el director Sam Raimi, quien en el 2002 enfrentó un desafío poco común: cómo estrenar un éxito de taquilla sumamente esperado, “Spider-Man”, que presentaba una escena en la que el héroe frustra el escape en helicóptero de unos ladrones de banco al atraparlos en una telaraña que se extiende de la torre norte a la torre sur.

Para Raimi y sus asociados, dejar esa escena era “inimaginable”.

“No creímos tener el derecho, en medio del verano posterior a esta terrible masacre, de mostrar una escena tan desgarradora para tantos”, dijo.

Raimi no fue el único en eliminar a las torres de películas o videos. Tanto “The Sopranos” como “Sex and the City” las eliminaron de sus créditos iniciales a partir del 2002.

Los productores de “The Simpsons” también detuvieron la retransmisión de un episodio de 1997 que presentaba a un Homero diminuto que atraviesa corriendo la amplia plaza del World Trade Center (intentaba llegar a un baño en el último piso de la torre norte) al tiempo que los rascacielos se elevan sobre él.

Sin embargo, con el paso del tiempo, hasta las peores heridas comienzan a sanar.

El episodio de “The Simpsons” ha vuelto a ser incluido en las transmisiones y, este año, el celuloide original dibujado a mano que retrata la carrera loca de Homero para llegar al baño fue recibido con beneplácito por Alexandra Drakakis, curadora del Monumento y Museo Nacional del 11 de Septiembre, como un donativo “comiquísimo y tierno”.

Jennifer Westfeldt, escritora y coestrella de “Besando a Jessica Stein”, estrenó la película en el Festival Internacional de Cine de Toronto el 10 de septiembre del 2001, unas horas apenas antes de los ataques. Recordó la felicidad que sintió después de que su película, que incluía tomas etéreas de las torres durante el crepúsculo, fue recibida con aplausos.

Su película tuvo una segunda proyección el 12 de septiembre, dijo, y “la gente que asistió básicamente me reportó que hubo respiración entrecortada y sollozos audibles ante esas imágenes”.

Westfeldt dijo que ella y sus colegas debatieron si dejaban o no las escenas del World Trade Center y arriesgarse a “causar más dolor”, o quitarlas y posiblemente “borrar o malinterpretar la historia”. Al final, decidieron volver a grabar las escenas.

Sin embargo, algunos directores no apoyan que se altere una imagen previa al 11 de septiembre con base en sensibilidades posteriores al 11 de septiembre. Entre ellos está Michael Bay, realizador de “Armageddon”, una película de desastres de 1998 que muestra una de las torres en llamas tras el impacto de un meteorito.

“No puedes cambiar la historia”, dijo Bay. “El arte es arte -es una forma de expresión”.

“Las películas se graban, editan y terminan para ser vistas por el mundo”, continuó. “No se reeditan porque la historia cambia. Si hacemos eso, significa que todas las películas deben cambiar. Todos los libros, todos los cortos, todas las pinturas de Nueva York en los últimos 30 años. Nunca terminaría”.
Otros dicen que se trata del momento oportuno —preguntarse a uno mismo si ha transgredido la regla de “demasiado pronto”.

El director Paul Greengrass batalló con esa interrogante cuando decidió hacer, en el 2006, “United 93”, sobre el avión que se estrelló en Pennsylvania el 11 de septiembre después de que sus pasajeros se rebelaron contra los secuestradores. Al ser el primer largometraje comercial después del 11 de septiembre, fue atacado por ser de mal gusto antes de su estreno. Pero cuando se estrenó, fue aclamado por la crítica y aplaudido por los seres queridos de los pasajeros por su verosimilitud y emotividad.

“Cuando veo las torres ahora, tengo una sensación de tristeza y pérdida”, dijo Greengrass. Pero “en una forma peculiar también las veo como modelo de lo que fue y lo que puede ser”.

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