La irresponsable tendencia de confundir espermas

23 de junio del 2019

Existen pocos remedios legales para los padres que reciben el esperma incorrecto.

La irresponsable tendencia de confundir espermas

Hace 17 años, cuando era una treintañera, Cindy y su pareja del mismo sexo decidieron que querían tener hijos.

La pareja pasó horas leyendo cuidadosamente los perfiles de donadores de espermatozoides, y finalmente se decidieron por un hombre con un expediente médico limpio y pocos problemas de salud familiares. Conocieron al donador sólo por su número de identificación.

Cindy dio a luz a un niño sano, y posteriormente usaron al mismo donador para concebir a otro niño.

Cuando fueron mayores, los chicos encontraron a algunos de sus medios hermanos al ingresar el número del donador de esperma en una base de datos en línea. Con el tiempo, los padres de los medios hermanos hicieron que se realizaran exámenes de ADN.

Los resultados arrojaron que los hijos de Cindy no estaban emparentados con los otros niños. El banco de esperma le había vendido esperma de un donador diferente al que ella había elegido cuidadosamente. Más tarde se enteró de que su expediente médico distaba mucho de ser inmaculado: una abuela había muerto de cáncer cerebral y un abuelo tenía Alzheimer.

Nadie rastrea el número de personas en Estados Unidos que descubre que el esperma que compraron no es del donante que eligieron. Pero en la era de las pruebas de ADN para el consumidor, un creciente número de padres o sus hijos concebidos por donadores descubren, a menudo décadas después, que un banco de esperma o una clínica de fertilidad proporcionaron el esperma equivocado.

Los bancos de esperma están regulados muy a la ligera, y este tipo de cambios o confusiones no son del todo impredecibles cuando te enteras de la cantidad de bancos de esperma que utilizan métodos obsoletos para etiquetar especímenes, como lápiz y papel”, dijo Dov Fox, experto en bioética en la Universidad de San Diego, en California.

Existen pocos remedios legales para los padres que reciben el esperma incorrecto. Algunos pueden creer que obtener el esperma equivocado es un fraude, pero los tribunales han dictaminado durante mucho tiempo que no hay perjuicio si el niño está sano.

“Un tribunal podría decir que usted no obtuvo el donador que deseaba, pero ¿cómo puede decir que le fue peor? ¿Cómo sabe que un donador es mejor que el otro?”, dijo Sonia Suter, profesora de Leyes en la Universidad George Washington, en Washington, quien se especializa en bioética.

Si bien la Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos sí regula los tejidos reproductivos, como esperma y óvulos, para prevenir la transmisión de enfermedades, no regula el proceso de selección de donadores.

Podrían llegar reformas legales, impulsadas en parte por un caso profundamente perturbador. En los años 70 y 80, un médico de fertilidad de Indiana empleó su propio esperma para fecundar a por lo menos 46 mujeres.

Ahora 60 personas creen que este exdoctor es su padre biológico, y varias de ellas presionaron recientemente para hacer que el “fraude de fertilidad” sea un delito grave en el Estado. La ley, que fue promulgada en mayo, convierte a Indiana en uno de los pocos Estados que regula la concepción mediante donadores.

Sin embargo, Fox, el profesor de Leyes, cree que las protecciones deberían llegar más lejos. Ha propuesto un nuevo concepto, “procreación confundida”, en la que los tribunales reconocerían la pérdida cuando las decisiones reproductivas se vean comprometidas por la negligencia o delitos de otros.

En una primera prueba de este concepto, la Suprema Corte de Singapur dio entrada a un caso que involucraba esperma que fue cambiado accidentalmente en una clínica de fertilidad, resultando en que una pareja tuviera un hijo de raza mixta.

El tribunal describió un nuevo tipo de pérdida (pérdida de “afinidad genética”) y otorgó a la pareja el 30 por ciento de los costos de criar al niño, alrededor de 233 mil dólares.

Fox cree que este tipo de acción legal podría ayudar a combatir las acciones y la inacción de clínicas, como no examinar condiciones hereditarias de los donadores o descuidar los métodos confiables para etiquetar las muestras de esperma.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO