El lado oscuro del éxito de Andreas Gabalier

3 de octubre del 2019

Ha sido criticado por gente que ve su música como un vehículo para cantante austriaco Andreas Gabalier

El lado oscuro del éxito de Andreas Gabalier

Un sábado reciente, el cantante austriaco Andreas Gabalier interrumpió su concierto en un estadio de Viena para hablar sobre la importancia de la tradición.

Gabalier, de 34 años, que toca una mezcla de música folclórica alpina y country rock, es el artista musical nacional más popular en Austria. Sus canciones, explicó, celebraban las costumbres del país.

La mayoría del público lucía atuendos tradicionales austriacos. Para las mujeres, esto significaba un dirndl, vestido escotado que a menudo incluye delantal y corset de cordones. Para los hombres, lederhosen y camisa a cuadros.

“Me alegra que aún haya tanta gente de mentalidad normal que disfruta de este tipo de tradiciones”, dijo Gabalier.

Katja Breg, una fan, dijo que Gabalier representaba el cambiante espíritu de los tiempos austriacos.

“Antes, no podías decir que estabas orgulloso de ser austriaco”, dijo, debido al pasado nazi del país.
Durante la última década, el cantante ha desarrollado un público nuevo de la corriente principal para la música inspirada en el folclor alpino y ha ayudado a lanzar un resurgimiento de la ropa tradicional austriaca. También ha sido criticado por gente que ve su música como un vehículo para mensajes nacionalistas-populistas.

Algunos críticos han señalado su canción “Mein Bergkamerad” (Mi camarada de la montaña) —en la que comparaba una amistad entre hombres con una “cruz de hierro erguida en la cumbre más alta”— como indicio de simpatías de extrema derecha. (La Cruz de Hierro era una condecoración militar durante el Tercer Reich).

Otros han argumentado que en la portada del álbum “Volks-Rock’n’roller”, del 2011, el cantante se contorsiona en la forma de una esvástica.

Gabalier dijo que la letra simplemente describía el tipo de cruz de su región natal, y que la portada del álbum lo mostraba imitando el símbolo de los letreros de salida en los edificios.

En otros casos, Gabalier ha buscado provocar de forma aparentemente deliberada a sus detractores, algunos de los cuales lo han acusado de misoginia y homofobia. Mientras cantaba el himno nacional austriaco en el 2014, omitió a propósito una letra agregada en el 2012 que menciona a las “grandes hijas” del país. En una ceremonia de premios en el 2015, dijo, “no es fácil en este mundo, ser un tipo al que aún le gustan las mujeres”.

Inspirado en melodías folclóricas austriacas y grupos de rock estadounidenses, Gabalier buscó darle un giro moderno a la música alpina tradicional. Ayudó, dijo, que tras la crisis económica del 2008, “había una atmósfera negativa en el país, y nostalgia por la tradición”.

Al final de su concierto en Viena, Gabalier se dejó caer al piso, mientras serpentinas con los colores de la bandera austriaca eran lanzadas al público y miles de personas ataviadas con dirndl y lederhosen ovacionaban.

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