En Chongqing reina el optimismo pese a alertas económicas

6 de agosto del 2019

Es una extensa metrópolis al suroeste de China con casi 20 millones de habitantes.

En Chongqing reina el optimismo pese a alertas económicas

Huang Lincai es un animado joven de 23 años con mucho optimismo, aun cuando perdió su empleo hace poco.

Durante casi cuatro años, trabajó en una de las tres inmensas plantas de ensamblaje de Ford Motor en Chongqing, una extensa metrópolis al suroeste de China con casi 20 millones de habitantes. Pasó largas horas colocando líquido para frenos en los autos compactos Ford Focus en la línea de ensamblaje.

Pero con las ventas de autos desplomándose al tiempo que la economía china se desacelera, Huang fue despedido en enero junto con miles más en las fábricas de Ford.

Lejos de entrar en pánico por su mala suerte, usó los cinco meses de indemnización para convivir con amigos durante algunas semanas y reflexionar sobre otras opciones profesionales. Ahora ha aceptado un empleo en un club de salud, uniéndose al próspero sector de servicios de China, aunque le pagan menos.

“No quiero regresar otra vez a alguna fábrica, es aburrido, no es lo que pensaba”, dijo Huang.

Esa confianza juvenil de siempre poder encontrar trabajo no es inusual en China hoy en día. Una generación más joven ha llegado a esperar prosperidad. También busca, cada vez más, satisfacción personal.

No obstante, como muestran los despidos de Ford, comienzan a surgir señales de advertencia económica en China. La inflación ha aumentado gradualmente. El crecimiento económico se ha erosionado poco a poco. Sin embargo, por ahora, incluso con las recientes pérdidas de empleos, Chongqing prospera.

Una enorme plaza peatonal vibra con luces y multitudes incluso en noches entre semana. Los árboles están iluminados con faroles brillantes.

Piso tras piso de los edificios circundantes están llenos de atractivos restaurantes, que ofrecen comidas excelentes a menos de 10 dólares por persona.

La línea de monorriel más larga y socorrida del mundo zigzaguea por encima y debajo de las colinas de la ciudad y a través de edificios. Bajo el suelo hay un extenso sistema de metro. Ambos fueron construidos casi totalmente en los últimos 15 años.

Barcazas cargadas de artículos avanzan lentamente en los lodosos ríos Yangtsé y Jialing, que se encuentran en el corazón de Chongqing.

Chongqing es un lugar muy diferente a como era hace 16 años, cuando se abrió ahí la primera planta de ensamblaje de Ford.

El área del Centro, situada entre los dos ríos, estaba deteriorada y saturada. No se habían construido suficientes puentes o túneles arriba o debajo de los ríos para permitir que grandes cantidades de gente vivieran en las riberas lejanas. El metro no había sido inaugurado todavía.

Hoy, las tierras desde el río hasta las plantas ensambladoras de Ford -y muchos kilómetros más allá- han sido urbanizadas. Torres departamentales alternan con parques bellamente diseñados.

La enorme cantidad de construcciones ha mantenido bajas las rentas.

Huang paga 75 dólares mensuales por su departamento de casi 50 metros cuadrados con sala y recámara.

Huang ganaba alrededor de mil dólares al mes en Ford. Así que su baja renta le dejaba mucho ingreso disponible. Podía ahorrar dinero y salir a comer con frecuencia. Y adora la motocicleta Renegade que compró recientemente.

Pero una característica de Chongqing no ha resultado de la forma en que Ford esperaba: el estacionamiento. No hay mucho espacio y, el que hay, se renta a precios altos.

El escaso estacionamiento significa que el moderno metro y el monorriel son muy usados. Pero eso no ayuda con las ventas de autos locales, como lo evidenciaron los recortes laborales de Ford.

Trabajadores despedidos recientemente se amontonaron en una feria de contrataciones en febrero al norte de Chongqing. Pero muchos stands estaban vacíos.

Huang no está preocupado. Pasó tiempo paseando en su motocicleta. Mientras estaba sin trabajo, pensó en lo que quiere hacer con el resto de su vida.

“Simplemente manejo al margen del río y disfruto del paisaje”, dijo.

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