El Estado Islámico está retomando fuerza

30 de agosto del 2019

El Ejército de Estados Unidos ha recortado el apoyo a las fuerzas sirias que luchan contra ISIS

El Estado Islámico está retomando fuerza

Cinco meses después de que fuerzas respaldadas por estadounidenses expulsaran al Estado Islámico de su último pedacito de territorio en Siria, el grupo terrorista está reuniendo nuevas fuerzas, perpetrando ataques en todo Irak y Siria, reestructurando sus redes financieras y reclutando en un campamento de tiendas de campaña operado por aliados, dijeron funcionarios de inteligencia y militares estadounidenses e iraquíes.

Aunque el Presidente Donald J. Trump proclamó una derrota total del Estado Islámico este año, los funcionarios de Defensa en la región reconocen que lo que queda del grupo está aquí para quedarse.

Un reciente informe del inspector general estadounidense advirtió que una reducción este año de 2 mil fuerzas estadounidenses en Siria a menos de la mitad ha significado que el Ejército de Estados Unidos ha tenido que recortar el apoyo a las fuerzas sirias que luchan contra ISIS.

Si bien existe poca preocupación de que el Estado Islámico reclame su anterior territorio, un califato que alguna vez fue del tamaño de Gran Bretaña y que controlaba a hasta 12 millones de personas, el grupo ha movilizado hasta 18 mil combatientes restantes en Irak y Siria. Estos equipos han llevado a cabo ataques contra fuerzas de seguridad y líderes comunitarios.

El Estado Islámico aún puede echar mano de un cofre de guerra de hasta 400 millones de dólares.

También se cree que ha invertido en negocios y utiliza la extorsión para financiar operaciones: a los agricultores del norte de Irak que se niegan a pagar les han quemado sus cosechas.

ISIS ha hecho incursiones en un campamento en el noreste de Siria que alberga a 70 mil personas, incluyendo a miles de familiares de combatientes de ISIS. Funcionarios de inteligencia de Estados Unidos dicen que el campamento Al Hol, administrado por aliados kurdos sirios, se está convirtiendo en un gran semillero de futuros terroristas. La fuerza kurda siria también retiene a más de 10 mil combatientes de ISIS, incluyendo a 2 mil extranjeros, en prisiones improvisadas por separado.

En Al Hol, la incapacidad de proporcionar más que la “seguridad mínima” en el campamento ha creado condiciones que permiten la difusión de la ideología de ISIS, señaló el informe del inspector general.

El Comando Central del Ejército dijo a los autores del informe que “es probable que ISIS esté aprovechando la falta de seguridad para reclutar nuevos miembros y volver a convencer a miembros que abandonaron el campo de batalla”. Una evaluación reciente de Naciones Unidas llegó a la misma conclusión.

“Por más debilitado que pueda estar ISIS ahora, sigue siendo un movimiento auténticamente global y somos globalmente vulnerables”, dijo Suzanne Raine, ex directora del Centro Conjunto de Análisis de Terrorismo de Gran Bretaña. “Nada debería sorprendernos sobre lo que suceda a continuación”.

Para los iraquíes en las provincias del norte y oeste, los ataques sólo disminuyeron, pero nunca cesaron. Tan sólo en los primeros seis meses de este año, hubo 139 ataques en esas provincias —Nínive, Saladino, Kirkuk, Diyala y Anbar— y 274 personas murieron.

A principios de agosto, hombres que afirmaban estar aliados a ISIS llevaron a cabo la decapitación pública de un policía en una aldea rural a unas dos horas al norte de Bagdad.

El 10 de agosto, el Sargento de Artillería Scott A. Koppenhafer, de 35 años, fue el primer estadounidense muerto en combate en Irak este año. En enero, cuatro estadounidenses murieron en un ataque suicida en Manbij, Siria.

Un reporte en julio de analistas de la ONU en el Comité Antiterrorismo del Consejo de Seguridad señalaba que los líderes del Estado Islámico están “adaptando, consolidando y creando condiciones para un futuro resurgimiento” en Siria e Irak. Un nuevo informe del inspector general que evaluó las actividades de ISIS de abril a junio concluyó que el grupo estaba “resurgiendo en Siria” y había “solidificado sus capacidades insurgentes en Irak”.

Con 5 mil 200 tropas en Irak y poco menos de mil en Siria, el papel del Ejército de Estados Unidos ha cambiado poco a pesar de la derrota territorial de ISIS. Los combatientes que quedan del grupo se dispersaron por toda la región, iniciando lo que funcionarios estadounidenses dicen ahora que será una insurgencia duradera.

El Estado Islámico está bien equipado, afirmaron los funcionarios, aunque su liderazgo está fracturado. Los estadounidenses y sus aliados han tenido que cambiar sus tácticas para poder combatir una campaña estilo guerrilla contra insurgentes que desaparecen en las poblaciones locales.

Este artículo fue escrito por Eric Schmitt, Alissa J. Rubin y Thomas Gibbons-Neff.

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