Fontaines D.C., una revelación artística irlandesa en años

30 de agosto del 2019

Es un grupo de rock anarquista de guitarras en un presente impulsado por música electro.

Fontaines D.C., una revelación artística irlandesa en años

En una semana en julio, el grupo de rock irlandés Fontaines D.C. viajó del Festival de Glastonbury a Copenhague, a Barcelona, a San Petersburgo y a Moscú. En el aeropuerto de regreso de esa última parada, el vocalista Grian Chatten se fue por allí.

Tenía libre buena parte de las siguientes 24 horas, a la espera de su próximo vuelo. Pasó el tiempo, dijo, “bebiendo cerveza Guinness de mala calidad hasta que supo a Guinness de buena calidad”. En el vuelo, continuó con abundante vino gratuito.

Con el tiempo, Chatten regresó a Dublín y a la casa de sus padres, donde vive entre giras.

Las veleidades de la vida de un grupo de rock que está de gira quizás no encajen de forma natural con la domesticidad filial, pero esa es sencillamente la situación en la que se encuentra Fontaines D.C. en este momento.

Una gira para “Dogrel”, el álbum debut del grupo lanzado en abril, ha llevado a Fontaines D.C. por todo Europa y Estados Unidos. Los últimos meses han sido una confusión de fechas para festivales de primera, además de una nominación para el Premio Mercury, un importante premio de música británico.

Fontaines D.C. es un grupo de rock anarquista de guitarras en un presente impulsado por música electro. Y se ha convertido en una de las principales revelaciones artísticas irlandesas en años.

El énfasis está en la parte irlandesa. El grupo hace referencia a la afamada tradición literaria de Irlanda -desde gigantes como James Joyce y William Butler Yeats hasta figuras menos conocidas como el poeta y novelista Patrick Kavanagh- como inspiración.

Los cinco miembros del grupo se conocieron cuando eran estudiantes de composición en el Instituto Británico e Irlandés de Música Moderna en Dublín.

Durante algunos años a partir del 2016, se dedicaron a tocadas locales. Destinaban el mismo tiempo para ensayar que para escribir versos, recordó el bajista Conor Deegan. Solían ir a bares y pasarse unos a otros un cuaderno compartido; autopublicaron panfletos y los metían debajo de las puertas en librerías, y organizaban lecturas con otros escritores.

“Nos apaleábamos unos a otros hasta que nuestras emociones quedaban al descubierto”, dijo Chatten. “Y por eso es que somos amigos de por vida. Y enemigos de por vida”.

Primeros sencillos cautivadores como “Chequeless Reckless” llamaron la atención de la compañía discográfica estadounidense Partisan Records, que le dio un contrato a Fontaines D.C. en noviembre del 2018. Luego fue lanzado “Dogrel”, y las vidas del grupo fueron transformadas. No hace mucho subsistían a base de arroz, contó Deegan; hoy en día, añadió, la disquera los hacía trabajar incansablemente.

Pero el trabajo duro valía la pena, dijo Chatten: Fontaines D.C. quiere dar al mundo una visión de Irlanda que ni acepta clichés anticuados ni rechaza el pasado.

Su propio interés profundo en la historia y cultura de Irlanda se remontaba al hecho de que provenía de otro lugar, dijo Chatten. Nació en Barrow-in-Furness, Inglaterra, aunque fue criado en Irlanda desde que tenía 9 semanas de nacido. “Era inseguro sobre mi índole irlandesa”, dijo. “Quería lograr un entendimiento y una verificación”.

Chatten añadió que Irlanda estaba “sentada en una mina de oro de historia”.“Que finjamos que no existe es que nos convirtamos en un país insípido, sin rostro, lo que significa que somos en esencia robots con acentos particulares”, señaló.

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