Hay muy poca energía solar en la soleada Florida

5 de agosto del 2019

Los expertos solares y ambientalistas culpan a las empresas de servicios públicos del Estado.

Hay muy poca energía solar en la soleada Florida

Florida se autodenomina el Estado del Sol. Pero cuando se trata de usar energía solar, va a la zaga detrás de otros 19 Estados. Los expertos solares y ambientalistas culpan a las empresas de servicios públicos del Estado.

Las empresas de servicios públicos han obstaculizado a rivales potenciales que buscan ofrecer energía solar residencial. Han gastado decenas de millones de dólares en cabildeo y contribuciones políticas. Y cuando los propietarios de casas adquieren equipo solar, las empresas de servicios públicos han aplazado durante meses conectar los sistemas.

Timothy Nathan Shields, un enfermero jubilado de 57 años, quería un sistema para cubrir las necesidades de electricidad de su casa de 186 metros cuadrados, así como de su auto eléctrico. Así que compró una configuración de Sunrun, una compañía de energía solar residencial.

Primero, dijo Shields, un representante de Duke Energy, la segunda empresa de servicios públicos más grande del Estado, le dijo que no se beneficiaría mucho con la energía solar debido a que “llueve”. Luego, la empresa le dijo que no ahorraría dinero. Después de que se comprometió a comprar el sistema, Duke le dijo que necesitaba estar asegurado, al decir que podría “dañar la red de suministro eléctrico”.

Sunrun instaló el sistema de Shields en días. Pero Duke tardó dos meses en encenderlo, obligándolo a continuar pagando recibos de luz de hasta 310 dólares al mes.

Randy Wheeless, vocero de Duke, dijo que la compañía simplemente seguía los requisitos estatales para sistemas más grandes en el hogar.

La experiencia de propietarios de casas como Shields ha sido moldeada en gran parte por el gasto político de las empresas de servicios públicos. Del 2014 hasta fines de mayo, las cuatro empresas de servicios públicos más grandes que son propiedad de inversionistas gastaron en conjunto más de 57 millones de dólares en contribuciones a campañas, de acuerdo con un análisis. También contrataron a suficientes cabilderos como para tener uno por cada dos legisladores en Tallahassee, la capital del Estado.

En los últimos cinco años ha surgido una coalición comunitaria en Florida para promover la energía solar residencial, al tiempo que ambientalistas se unieron con grupos como el movimiento Tea Party y la Coalición Cristiana.

El esfuerzo los unió contra las empresas de servicios públicos, que en el 2016 respaldaron una iniciativa de ley sometida a voto popular para imponer más comisiones a los usuarios de energía solar y evitar que llegaran al Estado compañías de energía solar que no fueran las empresas de servicios públicos.

Aunque las empresas gastaron más de 20 millones de dólares en la campaña, la iniciativa fue derrotada. Al año siguiente, la coalición persuadió a los legisladores a exentar hasta 80 por ciento del valor de las instalaciones solares de los impuestos prediales.

No obstante, las empresas de servicios públicos también se han beneficiado, debido a que redujo la carga tributaria sobre granjas solares como Babcock Ranch, que Florida Power & Light está desarrollando para que sea el primer poblado sustentable en Estados Unidos.

Scott McIntyre, director de Solar Energy Management, un líder estatal en energía solar comercial con sede en St. Petersburg, dijo que los avances que parecía lograr el Estado eran poco más que una fachada.

“Florida no va a hacer ningún tipo de política energética que beneficie a los consumidores, al menos no durante mucho tiempo”, dijo McIntyre. “Simplemente vuelve cada vez más altos los obstáculos”.

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