Muertes de niños horrorizan en Pakistán

10 de octubre del 2019

Varios niños han desaparecido en las últimas semanas.

Muertes de niños horrorizan en Pakistán

Cuando Muhammad Faizan, de 8 años, se esfumó el 16 de septiembre, era el cuarto niño en desaparecer en la cuidad de Chunian, en el este de Pakistán, desde junio. Tres niños más tenían varias semanas desaparecidos.

El cuerpo de Faizan fue hallado en un área desierta a unos 3 kilómetros de su casa en Ghosia Abad, un barrio pobre de Chunian en el distrito Kasur de la Provincia de Punjab. La autopsia reveló que Faizan fue violado antes de ser asesinado.

La Policía halló además dos cráneos, huesos y prendas de ropa cerca del cuerpo. Ghazala Bibi, madre de un niño de 9 años que también había desaparecido, Ali Husnain, reconoció la camisa de su hijo. Los padres de dos niños más, de 8 y 12 años, también descubrieron que sus hijos fueron víctimas.

Los crímenes han incitado horror e indignación en todo Pakistán. Estallaron protestas iracundas en Chunian. La gente rodeó la estación de policía local, culpando la negligencia policiaca.

A principios de octubre, Sohail Habib Tajik, el jefe de policía de Kasur, dijo que un hombre de 27 años había sido arrestado en conexión con los cuatro asesinatos y había confesado. Pero el arresto y la confesión reportada no contestan la pregunta en las mentes de los padres: ¿por qué sigue sucediendo esto en Kasur?

En enero del 2018, Zainab Amin, de 7 años, fue violada y asesinada en Kasur. Antes de ella, 12 casos de violación infantil más se habían reportado dentro de un radio de alrededor de un kilómetro. El asesinato de Zainab incitó disturbios furibundos, y el Gobierno juró nunca permitir que ataques así volvieran a ocurrir. Pero más de un año después, no hay ninguna disminución en los reportes de abuso.

“No hay ninguna política de protección infantil en Punjab”, dijo Sarah Ahmad, presidenta de la Oficina de Protección y Bienestar Infantil de Punjab, dirigida por el Gobierno, agregando que se necesita legislación más férrea.

Se han ofrecido muchas teorías sobre por qué Kasur tiene un mayor problema que otros lugares —la gente ha culpado a la pornografía, a pandillas del crimen organizado que venden videos de los crímenes en internet, a las divisiones sociales y a la prostitución vinculadas con las urbes crecientes.

Tajik señaló que Kasur estaba en la mira porque había evidencia de asesinatos en serie. Los padres afligidos están enojados con la Policía y temen dejar a sus hijos salir. Los oficiales, dijeron, los trataban con indiferencia.

El Primer Ministro Imran Khan retiró recientemente a los oficiales de policía en Kasur y lanzó una investigación. También anunció una nueva app móvil que puede usarse para reportar un niño desaparecido.

Pero tales medidas han hecho poco para consolar a las familias de las víctimas. “Ali Husnain era mi hijo mayor. Era muy cercano a mí”, dijo Bibi. “Ahora, quedamos con la tristeza durante el resto de nuestras vidas”.

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