India implementa agenda nacionalista contra migrantes

31 de agosto del 2019

Las autoridades estatales están expandiendo rápidamente tribunales para extranjeros y planean construir enormes campamentos de detención.

India implementa agenda nacionalista contra migrantes

Más de 4 millones de personas en India, en su mayoría musulmanas, están en riesgo de ser declaradas migrantes extranjeros al tiempo que el Gobierno impulsa una agenda nacionalista hindú de línea dura que ha desafiado las tradiciones pluralistas del país e intenta redefinir lo que significa ser indio.

La cacería de migrantes se despliega en Assam, un Estado pobre cerca de las fronteras con Myanmar y Bangladesh. Muchas de las personas cuya ciudadanía es ahora puesta en tela de duda nacieron en India y han gozado de todos los derechos de los ciudadanos, como votar en las elecciones.

Las autoridades estatales están expandiendo rápidamente tribunales para extranjeros y planean construir enormes campamentos de detención. Cientos de personas han sido arrestadas bajo sospecha de ser migrantes extranjeros, incluyendo a un veterano musulmán del Ejército indio. Activistas y abogados dicen que el dolor de ser dejados fuera de una lista preliminar de ciudadanos y la perspectiva de ser metidos a la cárcel han llevado a docenas de personas al suicidio.

Pero el partido gobernante del Primer Ministro Narendra Modi promete llevar esta campaña a otros lugares de India, para obligar a la gente a demostrar que son ciudadanos, como parte de un programa nacionalista hindú de gran alcance propiciado por la arrolladora victoria reelectoral de Modi en mayo y su estratosférica popularidad.

La documentación de ciudadanía de Assam coincide con otro revés para los musulmanes. Recientemente, Modi eliminó la condición de Estado de la única entidad de mayoría musulmana de India, Jammu y Cachemira, retirándole su autonomía especial y convirtiéndolo en un territorio federal sin consulta alguna con líderes locales, muchos de los cuales han sido arrestados desde entonces.

Entre los críticos de Modi, los sucesos en Assam y Cachemira muestran que el Primer Ministro está utilizando los primeros meses de su segundo mandato para impulsar la agenda nacionalista hindú más divisiva que jamás se haya intentado en India y para reconfigurar fundamentalmente el concepto de identidad india para que sea sinónimo de ser hindú. India es alrededor de 80 por ciento hindú y 14 por ciento musulmana.

Muchos indios ven a Assam y Cachemira como indicadores de la dirección en la que Modi llevará a este país de 1.3 mil millones de habitantes.

El propósito expresado de la “redada” de la ciudadanía en Assam es encontrar a inmigrantes indocumentados de Bangladesh, país predominantemente musulmán ubicado al sur de India.

Los 33 millones de residentes de Assam han tenido que demostrar, con documentos, que ellos o sus antepasados eran ciudadanos indios antes de principios de 1971, cuando Bangladesh fue establecido tras separarse de Pakistán. Muchos se dan prisa por tener en sus manos escrituras de propiedades de décadas de existencia o un raído certificado de nacimiento que incluya el nombre de un antepasado.

Además de esto, el Gobierno de Modi ha intentado aprobar una iniciativa de ley en el Parlamento que hace exenciones para hindúes, budistas, cristianos y personas de otras religiones, pero deja fuera a los musulmanes.

Las raíces políticas del Primer Ministro se hallan en un movimiento nacionalista hindú que enfatiza la supremacía de la religión. Esta visión tiene un largo historial de sembrar división entre la mayoría hindú del País y la minoría musulmana, a veces estallando en violencia.

Noor Begum, que vivía en una pequeña aldea, cayó en depresión tras enterarse de que ella y su madre habían sido excluidas de las listas de ciudadanos. Su padre y siete hermanos sí estaban incluidos. Esto no tenía sentido para la familia: ¿por qué, si nacieron en el mismo lugar, algunos eran considerados indios y otros extranjeros ilegales?

“Claro que ella era india”, dijo su padre, Abdul Kalam.

En junio, Noor se colgó de una viga. Tenía 14 años.

Muchos musulmanes de Cachemira también están presas del desalientos. Después de que el Gobierno de Modi eliminó la autonomía de Cachemira, miles de cachemires tomaron las calles, sólo para ser controlados por fuerzas de seguridad y un corte en las comunicaciones. El Gobierno ha suavizado las restricciones en las comunicaciones.

Lo que está sucediendo “es un ataque a la imaginación de India, a la lucha por la libertad”, dijo Harsh Mander, un activista.
Modi y sus aliados han negado cualquier prejuicio antimusulmán. Funcionarios en Assam dijeron que esto era un ejercicio administrativo para lograr dar con las personas que no tienen el derecho legal de permanecer en India.

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