La tribu de los “carnita fresca” de la China comunista

28 de julio del 2019

Un apodo acuñado por los fans chinos para describir a jóvenes artistas masculinos con rasgos delicados y maquillados.

La tribu de los “carnita fresca” de la China comunista

Hace poco, Las Noticias de Beijing, un periódico popular, publicó una colección de perfiles sobre millennials chinos para celebrar el 4 de mayo, un día feriado juvenil para conmemorar un movimiento estudiantil de 1919.

Junto a un autor bestseller, un historiador amateur de arquitectura y un productor de videos científicos populares estaba Cai Xukun, un cantante pop de veintitantos años con una cantidad tan enorme de seguidores que un reciente post que subió a medios sociales fue visto más de 800 millones de veces.

Cai pertenece a la tribu de “carnita fresca”, un apodo acuñado por los fans para describir a jóvenes artistas masculinos con rasgos delicados y maquillados.

Estos astros bien acicalados estelarizan cintas taquilleras, promueven marcas de cosméticos y encabezan las listas de popularidad de la música.

Su auge ha sido una de las tendencias culturales más importantes de la última década. Su imagen —opuesta a las cualidades patriarcales y estoicas tradicionalmente asociadas con los varones chinos— está cambiando el rostro de la masculinidad en China.

Por más inocente que parezcan, estos artistas tienen críticos poderosos. La agencia noticiosa estatal Xinhua denuncia lo que llama una cultura “niangpao”, o “afeminada”, como algo “patológico” y señaló en un editorial en septiembre del año pasado que su popularidad está erosionando el orden social.

La decisión del periódico de Beijing de incluir a Cai en sus perfiles aparentemente provocó que la Liga Juvenil Comunista diera a conocer su propia lista de jóvenes iconos: atletas y científicos patrióticos, a quienes llamó “la auténtica personificación” del espíritu de la juventud comunista.

Los ataques del Gobierno contra esta idea en evolución de la masculinidad han detonado una fuerte reacción negativa de los fans de estos astros. Y en ensayos y posts en línea, los defensores de estos jóvenes varones dejan en claro que su preferencia es más que una moda rebelde juvenil.

En su meollo, la aceptación de una forma de masculinidad más moderna y menos rígida representa una frustración con las ideas tradicionales de la virilidad.

El esfuerzo oficial por promover la masculinidad tradicional —incluyendo la reinvención de planes de estudios y el patrocinio de “clubes de Toby”— es motivado en parte por inquietudes de que la política de un solo hijo de hace décadas creó una generación de jóvenes varones tímidos, egocéntricos y mal preparados para cumplir con sus responsabilidades sociales.

Y en el contexto del creciente poder de China, la obsesión del establishment con promover una masculinidad chapada a la antigua estilo Hollywood también conlleva un mensaje político.

Igual que los intelectuales patrióticos que hace un siglo argumentaron que la fuerza nacional se deriva de la energía viril de los jóvenes, los nacionalistas chinos de la actualidad ven cómo sus ambiciones adoptan la forma de una disposición machista para luchar por causas nobles.

Esta visión está a la vista en el thriller de acción “Lobo Guerrero 2”, del 2017. La cinta, que presenta a un ex soldado del Ejército Popular de Liberación atrapado en una guerra civil africana, lo mostró poniendo las vidas de civiles locales por encima de la suya propia, mientras que acaba por sí solo con mercenarios encabezados por Estados Unidos.

El objetivo de la trama es “inspirar a los hombres a ser hombres de verdad”, comentó Wu Jing, su director y actor principal. El largometraje se convirtió en la cinta más taquillera en la historia de China.

Los fans de la carnita fresca son muy parecidos a sus contrapartes a nivel mundial en cuanto a que tienen el mundo en la punta de los dedos. La Gran Muralla de Fuego ha hecho un buen trabajo de mantener fuera de China información delicada abiertamente política, pero ha tenido el efecto de dirigir la atención de los jóvenes al ámbito de la cultura.

Muchos jóvenes chinos, igual que sus contrapartes por todo el mundo, ven las normas de género como intrínsecamente fluidas y la insistencia de valorar los rasgos masculinos tradicionales como totalmente anticuada.

Las feministas chinas se han unido en apoyo al ideal cambiante de la masculinidad. Muchas de estas feministas son mujeres exitosas con cuantiosos ingresos disponibles; sus gustos y poder adquisitivo han contribuido al auge de los jóvenes ídolos.

En su opinión, el atractivo de estos ídolos está definido principalmente en lo negativo, por su falta de las actitudes y conductas sintomáticas del arraigado privilegio masculino.

Tanto los hipsters culturales como las feministas parecen estar unidos en su convicción de que la expresión de género es indudablemente una cuestión de elección personal.

Y esto va contra el estribillo de los medios estatales que sostiene que la masculinidad tradicional es el cimiento de la fuerza nacional y que esta “crisis” de masculinidad es un mal augurio para el futuro del país.

Un artículo subido a la cuenta de WeChat de un comité importante del Partido Comunista argumentó el otoño pasado que, en un momento en que China está plagada por amenazas en su frontera y una guerra comercial al otro lado del Pacífico, el país no quiere ver a sus hombres “chillando mientras se retocan el maquillaje”.

Con los medios estatales inundados de retórica patriótica exhortando a China a “portarse como hombres” ante la creciente guerra comercial, el furor por la carnita fresca ha continuado con fuerza.

The Konka Group, un fabricante chino de aparatos electrónicos, una industria enfrascada en la disputa comercial con EU, lanzó un comercial el mes pasado estelarizado por Lu Han, uno de los ídolos mejor conocidos.

Zhou Bin, el director general de la compañía, dijo en entrevistas con los medios que la decisión fue motivada por la enorme popularidad de Lu entre los millennials, quienes se han convertido en principal grupo de consumidores de la empresa.

El comercial fue ampliamente aplaudido en medios sociales. Los fans bromearon que la popularidad de la carnita fresca, en vez de ser una señal de debilidad nacional, podría apuntar a los cimientos de su fortaleza.

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