Los Verdes, la nueva esperanza política de Europa

17 de agosto del 2019

Pero tienen que convencer a los electores de que las políticas climáticas no son una causa elitista, sino una causa común.

Los Verdes, la nueva esperanza política de Europa

Cuando manifestantes en chalecos reflectores amarillos levantaron barricadas en Francia, rebelándose contra un impuesto a la gasolina que golpearía más duro a quienes menos podían costearlo, Annalena Baerbock observaba de cerca desde el otro lado de la frontera.

Una líder de los Verdes de Alemania, Baerbock ha visto a su partido fortalecerse en el curso del último año. Pero sabe que si los Verdes van a convertirse en una fuerza más importante, tendrán que convencer a los electores de que las políticas climáticas no son una causa elitista, sino una causa común, mientras que, al mismo tiempo, abordan sus inquietudes económicas.

“La lección que da Francia es que no podemos salvar el clima a expensas de la justicia social”, dijo Baerbock, de 38 años, quien tiene más o menos la misma edad que su partido. “Las dos cosas tienen que ir de la mano”

Este es el momento de los Verdes en Europa o, al menos, podría serlo.

Los Verdes ahora superan habitualmente a los conservadores de la Canciller Angela Merkel en las encuestas y se espera ampliamente que sean parte del próximo Gobierno alemán.

En comicios europeos recientes, los partidos Verdes avanzaron considerablemente también en otros rincones del Continente, al ganar 63 de 751 escaños en el Parlamento europeo, un incremento de alrededor del 47 por ciento.

Un conjunto de partidos alguna vez radicales exclusivamente de protesta ambiental han surgido como los beneficiarios inusitados de las alteraciones sísmicas que ha sufrido la política europea en años recientes.

El cambio climático se ha colocado cerca del primer lugar entre las inquietudes de los electores europeos. El colapso de los partidos demócratas sociales tradicionales ha abierto espacio en la centroizquierda.

Una generación de electores más jóvenes está en busca de nuevas lealtades, mientras otros buscan un antídoto a la ultraderecha nacionalista y populista.

A medida que los Verdes surgen como la nueva esperanza de la política de centro de Europa, se han convertido en el enemigo de los populistas de extrema derecha y otros que tachan sus políticas de ser una agenda elitista que perjudica a la gente ordinaria.

Los Verdes de Gran Bretaña obtuvieron un sorprendente 12 por ciento de la votación, terminando en cuarto lugar por arriba de los Conservadores gobernantes, no sólo promoviendo el medio ambiente, sino también oponiéndose al Brexit.

Incluso en Francia, cimbrada durante meses por las manifestaciones de los Chalecos Amarillos contra un alza al impuesto a los combustibles que a final de cuentas fue cancelado, los Verdes ganaron el 13.5 por ciento.

Sin embargo, la batalla está enfrentando a ciudades contra zonas rurales, y a los países más ricos y más liberales del norte y oeste de Europa con sus contrapartes más pobres en el sur y el este.

En Alemania, el partido Alternativa para Alemania, comúnmente conocido como AfD, acusa al partido de Baerbock de ser elitista e hipócrita.

“La gente que vota por los Verdes puede darse el lujo de hacerlo”, afirmó Karsten Hilse, un legislador de AfD. “Se compran una consciencia tranquila, porque son los que más dañan al medio ambiente”.

Estas acusaciones son bien recibidas entre los electores de ultraderecha: durante mucho tiempo, fue cierto que los simpatizantes de los Verdes figuraron entre los más ricos del país.

No obstante, se ha estado extendiendo el apoyo a los Verdes. No sólo fueron los más populares entre todos los electores europeos menores de 60 años, sino que también lo fueron por primera vez entre electores desempleados.

Sin embargo, la acusación de privilegio sigue pesando, señaló Baerbock. Las manifestaciones en Francia fueron un momento de aprendizaje crucial, declaró. El impuesto a los combustibles, promovido como una medida en pro del clima, había sido percibido como injusto.

“Allí, en resumen, yace nuestro reto”, manifestó Baerbock. “Observamos a los Chalecos Amarillos con mucho cuidado para no caer en la misma trampa”.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO