¿Cómo funciona el cerebro de alguien que pinta con los pies?

4 de octubre del 2019

Estudio diseña nuevo mapa del cerebro humano.

¿Cómo funciona el cerebro de alguien que pinta con los pies?

Si le preguntan a Tom Yendell cómo aprendió a comer, usar una computadora, hacer llamadas telefónicas o cualquier otra cosa con sus pies, él regresará la pregunta. “¿Cómo aprendiste a hacer cosas con tus manos?”, dijo hace poco. “No necesitas que nadie te enseñe. Sólo lo haces de manera natural”.

Yendell, de 57 años, y Peter Longstaff, de 58 años, son miembros del colectivo Artistas que Pintan con Manos y Pies. Un medicamento recetado a sus madres embarazadas provocó que nacieran sin brazos, así que aprendieron a realizar tareas con la boca, el mentón y los pies.

Investigadores dicen que los cambios resultantes en sus cerebros podrían ayudar a ilustrar la flexibilidad de las mentes jóvenes.

“Estos hombres han pasado su vida perfeccionando el uso de sus pies”, dijo Tamar Makin, neurocientífica del University College de Londres que encabezó un estudio sobre estos hombres ingleses recién publicado en la revista Cell Reports. “Si ellos pueden cambiar la manera en que se organiza el cerebro, eso quiere decir que tenemos la oportunidad de cambiar eso en otras personas”.

Con escaneos cerebrales, Makin y su equipo analizaron “el mapa sensorial del cuerpo”, la zona del cerebro que procesa las sensaciones de diversas partes del cuerpo. Regiones específicas dentro del mapa, que se localiza en la capa exterior, o corteza cerebral, son responsables de recibir señales de partes específicas del cuerpo. Dentro de las regiones de la mano hay grupos de células cerebrales que se iluminan cuando el pulgar y los cuatro dedos son tocados. Estos grupos celulares están dispuestos en el mismo orden que los dedos que supervisan.

En las personas con desarrollo normal, la parte del “pie” en el mapa es una región compacta, sin una representación distintiva de los dedos de los pies. Pero en el cerebro de Yendell y Longstaff había zonas claras para los dedos de los pies, acomodadas en orden.

La idea de desarrollar nuevos mapas del cuerpo para ayudar a que adultos con lesiones, como las víctimas de derrame cerebral, recuperen el uso de sus extremidades es una posibilidad lejana, pero podría ser el resultado final de investigaciones sobre individuos como Yendell y Longstaff. Sin embargo, un obstáculo importante es que esos cambios tan drásticos en el mapa del cuerpo sólo parecen posibles cuando comienzan a una edad muy temprana o incluso antes del nacimiento.

Yendell y Longstaff empezaron a usar los pies como si fueran manos cuando eran muy pequeños, cuando los mapas corporales de sus cerebros aún estaban en desarrollo.

De adulto joven, Yendell aprendió a conducir un auto modificado y viajó en él por Europa. Antes de que Longstaff comenzara a capacitarse con el colectivo artístico, pasó 20 años administrando una granja de cerdos.

“Me encanta estar afuera”, dijo. “Manejaba tractores. Levantaba pacas de paja. Hacía todo lo que la mayoría de la gente puede hacer”.

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