¿Qué tanto futuro le vislumbran al bitcoin?

¿Qué tanto futuro le vislumbran al bitcoin?

14 de mayo del 2019

Cuando uno habla con conocedores del ramo tecnológico sobre a dónde se dirige el bitcoin, se hacen dos comparaciones diferentes: con los bulbos de tulipán y con internet.

Los detractores afirman que las unidades digitales son como los bulbos de tulipán de la Holanda del siglo 17, que generaron un frenesí especulativo tremendo que rápidamente desapareció, dejando a su paso cuentas bancarias destrozadas.

Quienes creen en bitcoin quieren que pensemos en las criptomonedas como si fueran la internet: una categoría amplia que tomó tiempo en alcanzar su potencial.

Entre el fracaso y el milagro

Después de hacer un seguimiento de los bitcoins durante varios años, creo que ninguna de estas comparaciones se aplica. Bitcoin no es ni un fracaso sin remedio ni un milagro económico.

Incluso después del colapso del año pasado, los usuarios de bitcoin envían diariamente entre 400 y 800 millones de dólares en bitcoins por la red, de acuerdo con datos de la cadena de bloques (o blockchain). El libro contable público en el que se registran todas las transacciones con bitcoins.

La mayoría de las transacciones realizadas hoy son especulativas: personas que compran y venden bitcoins con la esperanza de que su valor aumente en el futuro.

El año pasado, las compañías que manejan pagos con bitcoins representaron 0.3 por ciento de todas las transacciones con bitcoins, o 2.4 mil millones de dólares, reporta Chainalysis, una empresa de arranque que analiza la cadena de bloques.

El dato de pagos conduce a la pregunta de dónde podría cobrar impulso esta tecnología.

El lado oscuro del bitcoin

El uso más convincente que citan los fanáticos del bitcoin es su valor para personas en países represivos con monedas que son aún más volátiles que el bitcoin.

Pero el gran problema que enfrenta el bitcoin es que sus usos prácticos y legales batallan para superar a las actividades ilícitas o poco éticas.

Cada vez es más larga la lista de maneras en que los delincuentes han probado las utilidades el bitcoin: desde pagos de rescates para recuperar el acceso a archivos bloqueados en computadoras, o incluso a rehenes, hasta ventas ilícitas de drogas.

Las cifras de Chainalysis muestran que las compras de drogas en la red oscura se elevaron a alrededor de 620 millones de dólares el año pasado, aún cuando el precio del bitcoin caía.

Hasta Facebook trabaja en su moneda digital

El que la tecnología no ha sido acogida por la gente común y corriente no significa que no puede ocurrir en el futuro.

Todavía hay muchas áreas en las que emprendedores inteligentes creen que la naturaleza abierta de las criptomonedas podría ser útil.

Muchos capitalistas de riesgo han apostado a Ethereum y EOS. Estas redes alternas de criptomonedas pueden ser programadas para aplicaciones más sofisticadas, como contratos financieros.

Hasta ahora, Ethereum ha sido usado por empresas, muchas fraudulentas, para recaudar fondos sin necesidad de cumplir las regulaciones pertinentes a los valores y títulos.

He visto pocas señales de que alguno de los usos más legítimos haya funcionado con suficiente facilidad como para atraer a gente más allá de los fans de las criptomonedas.

Quizá el aspecto más positivo de las criptomonedas sea que gente seria aún quiere remediar sus fallas. El valor de las criptomonedas, por más volátiles que sean, ha creado incentivos para que se trabaje en ellas.

El actor más reciente en el ramo es Facebook, que presuntamente está trabajando en su propia moneda digital.

No puedo predecir el futuro de las criptomonedas mejor que cualquier otra persona.

Sin embargo, en vista de las cantidades de dinero que todavía se canalizan al mercado, es muy pronto para descartarlas por completo.

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