El hombre que encontró el Titanic revelará misterio de 1937

20 de agosto del 2019

El avión que pilotaba Amelia Earhart desapareció en el pacífico pero nunca se encontraron sus restos.

El hombre que encontró el Titanic revelará misterio de 1937

Robert Ballard encuentra cosas perdidas importantes.

En 1985 descubrió el Titanic en lo profundo del océano Atlántico. Él y su equipo también localizaron al buque de guerra nazi Bismarck y hace poco ubicaron 18 barcos naufragados en el Mar Negro.

Ballard siempre ha querido encontrar los restos del avión que pilotaba Amelia Earhart cuando desapareció en 1937. Sin embargo, temía que su búsqueda terminara siendo una de las tantas similares emprendidas en vano.

“Lo tienes como en pausa en tu mente”, dijo Ballard, fundador del Ocean Exploration Trust. “Pero sigues pensando: ‘No, no, es un área de búsqueda demasiado grande’”.

Hasta que, hace unos años, otro grupo de exploradores encontró algunas pistas tan persuasivas que Ballard cambió de parecer. Ahora no sólo está seguro de que sabe dónde está el avión: ya zarpó junto con su equipo hacia un atolón remoto en la República de Kiribati, en el Pacífico, con el objetivo de recuperarlo.

Hasta hace poco, Ballard, de 77 años, había aceptado la versión de la Marina estadounidense sobre el destino de Earhart. El 2 de julio de 1937, cuando faltaba poco para que terminaran su vuelo alrededor del mundo, la aviadora y el navegador Fred Noonan desaparecieron sobre el Pacífico. Después de una larga búsqueda, la Marina concluyó el 18 de julio de 1937 que los dos murieron al estrellarse en el mar.

Sin embargo, en 2012, un viejo amigo de Ballard le presentó una posible y sorprendente alternativa.

Kurt M. Campbell, quien fue el subsecretario de Estado durante el Gobierno de Barack Obama, invitó a Ballard a una reunión. Los dos se conocían desde sus épocas en la Oficina de Inteligencia Naval.

Ballard recordó que Campbell lo llevó a su oficina. “Cerró la puerta y dijo, ‘Quiero enseñarte una fotografía’”, dijo Ballard.

Era una imagen granulosa en blanco y negro. “‘¿Qué ves ahí?’, dijo. Le respondí: ‘Una isla con un barco sobre un arrecife’. Y dijo: ‘No, mira a la izquierda’”.

Mientras Ballard escudriñaba la imagen borrosa, Campbell le entregó una segunda imagen, con mejoras digitales. Campbell le dijo que la mancha era el tren de aterrizaje de un Lockheed Electra L-10, y que el arrecife era parte de la diminuta isla Nikumaroro, parte de las prácticamente deshabitadas islas Fénix.

Ahí estaba: un sitio preciso para buscar el avión de Earhart.

La fotografía fue tomada por el oficial británico Eric Bevington en octubre de 1937, tres meses después de la desaparición de Earhart. Bevington y su equipo habían explorando la isla Gardner, hoy llamada Nikumaroro. Años antes había naufragado un carguero británico en la esquina noroeste de la isla, y Bevington le tomó una foto.

Pero en el 2010, un analista forense de imágenes de un grupo sin fines de lucro, el Grupo Internacional para la Recuperación de Aviones Históricos (Tighar, por sus siglas en inglés), notó la mancha de la foto de Bevington y concluyó que su forma era consistente con el tren de aterrizaje de los Lockheed Electra.

Analistas de inteligencia estadounidenses mejoraron la imagen y coincidieron.

Más allá de sus 60 años de experiencia en misiones similares, Ballard cuenta con un barco equipado con una variedad de cámaras de alta definición, un sistema de mapeo 3D y vehículos submarinos de operación remota (ROV), uno de los cuales puede ser desplegado hasta 6 mil metros bajo el mar.

Pero eso no significa que la expedición será fácil.

Nikumaroro, vista desde arriba, luce pequeña y plana. Pero la isla es sólo la meseta de una montaña submarina que se eleva 3 mil metros desde el lecho marino. Ballard cree que Earhart aterrizó en el borde de la isla y que, al subir la marea, su avión puede haberse deslizado por la pendiente submarina.

Incluso quienes dudan de la hipótesis creen que la búsqueda de alta tecnología de Ballard podría por lo menos probar que Earhart nunca estuvo allí.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO