Regresó Lang Lang, el más famoso pianista concertista

8 de agosto del 2019

Luego de que una lesión en su brazo izquierdo en el 2017 lo marginó durante más de un año.

Regresó Lang Lang, el más famoso pianista concertista

Era avanzada la tarde un día esta primavera, y las 19 mil butacas en el Madison Square Garden de Nueva York estaban vacías mientras Billy Joel y Lang Lang empezaron a tocar sobre el escenario.

El “piano man” del pop había invitado al afamado pianista clásico para una aparición como invitado en su espectáculo en el Garden, en abril, y estaban ensayando “Root Beer Rag”, de Joel.

Luego empezaron a juguetear. De repente, estaban intercambiando frases del Concierto “Emperador” de

Beethoven. Hicieron mancuerna para interpretar algo de Bach. Por último, empezaron a tocar el inicio del Concierto para Piano No. 1 de Tchaikovsky.

Fue una señal tan buena como cualquiera de que Lang -el pianista concertista más famoso, y rentable, del mundo- sigue siendo tan virtuoso como siempre, luego de que una lesión en su brazo izquierdo en el 2017 lo marginó durante más de un año.

Tras recobrar su fuerza, está regresando con todo este año. De nueva cuenta, se está presentando con las orquestas más destacadas del mundo y promoviendo un álbum nuevo. Y nuevamente está despertando las sospechas, si no es que la hostilidad, del ámbito clásico al aplicar lecciones del mundo del pop a su carrera.

Lang, de 37 años, se está tomando un descanso de los caballitos de guerra románticos y favoritos del público con los que adquirió renombre. Los críticos algunas veces se quejaron de que esas piezas sacaban un lado cursi a sus ejecuciones; ahora está obteniendo elogios con una agenda reducida de obras más refinadas de Mozart y Beethoven.

No es que el antiguo Lang Lang -es decir, el Lang Lang joven y estrafalario- haya desaparecido por completo.

Pocos solistas clásicos hacen breves apariciones en conciertos de Billy Joel o tocan con Metallica. ¿Quién más podría hacer que Steinway bautizara una nueva línea de pianos de cola en su honor? ¿O trabajar con el director Ron Howard, quien está desarrollando una cinta biográfica basada en la infancia de Lang

Lang atribuyó su lesión al trabajo excesivo: había estado de gira con piezas demandantes, al tiempo que aprendía por sí solo el Concierto para Mano Izquierda de Ravel. Lang terminó con tendinitis, que se agravó tanto que, en abril del 2017, decidió cancelar conciertos durante unos meses. Terminó tomándose un receso de más de un año.

Su elección de repertorio para su nuevo álbum, “Piano Book”, es casi una provocación para quienes les ha parecido que sus decisiones artísticas son exageradamente cautelosas: “Piano Book” es una colección de piezas breves, en gran medida tipo “grandes éxitos”, como “Para Elisa”, de Beethoven, y “Claro de Luna”, de Debussy.

No obstante, explicó, las grabó porque, simplemente, le gustan. En los cuatro meses tras su lanzamiento, su versión de “Para Elisa” ha sido reproducida vía streaming 5.1 millones de veces en Spotify.

Lang nació en 1982 en Shenyang, China. Sus padres le regalaron un piano cuando apenas empezó a caminar, y a menudo cita una caricatura de Tom y Jerry, “The Cat Concerto”, en la que el gato y el ratón pelean durante el intento de Tom de interpretar a Liszt, como una de sus primeras influencias.

Su padre lo presionó incansablemente, escribió Lang en sus memorias del 2008, “Journey of a Thousand Miles” (Viaje de Mil Millas), e incluso exhortó a Lang a quitarse la vida luego de que su primer maestro en Beijing se negó a seguir dándole clases.

Sin embargo, el momento de locura quedó atrás; padre e hijo se reconciliaron; y Lang retomó el piano.
Cuando tenía 17 años, llegó su gran oportunidad al sustituir a André Watts con la Orquesta Sinfónica de Chicago. Se convirtió en una sensación de la noche a la mañana.

No obstante, algunos críticos prominentes empezaron a arremeter contra lo que percibían como mal gusto en su forma de tocar.

Sin embargo, el público no ha dejado de quedar impresionado al tiempo que Lang ha tratado de balancear humildad y curiosidad con Metallica, Joel y “Para Elisa”.

“Realmente quiero llevar la música clásica a áreas nuevas”, expresó. “Pero a veces pienso, ¿no será demasiado lejos?”.

Por lo tanto, unas semanas tras su aparición en el Garden, Lang estaba de vuelta en su trabajo habitual, interpretando el Segundo Concierto para Piano de Beethoven, en Alemania.

En mayo, ejecutó la misma obra en LA. Allí, fue parte de un ciclo de los cinco conciertos para piano de Beethoven; originalmente, estaba programado que Lang tocara el ciclo completo, pero se retiró de todos, salvo el No. 2, al tiempo que continuaba su recuperación.

Cualquier duda que hayan planteado esas cancelaciones respecto a su virtuosismo se disipó gracias a su ejecución matizada y delicada.

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